
Zegna refuerza su apuesta por el deporte de élite con el anuncio de Ousmane Dembélé como su nuevo Embajador Global. La noticia llega en un momento estratégico: a pocos días de la final de la UEFA Champions League, donde el Paris Saint-Germain busca su segundo título consecutivo, y con el Mundial 2026 en el horizonte. Dembélé, de 29 años, se convierte así en el primer futbolista en unirse al selecto grupo de personalidades que representan a la firma italiana, una decisión que subraya la intención de la marca de conectar con una audiencia joven, dinámica y obsesionada con la excelencia.
El palmarés del francés habla por sí solo: un triplete histórico con el PSG (Ligue 1, Copa de Francia y Champions League), el Balón de Oro en 2025 y dos galardones consecutivos al mejor jugador de la Ligue 1 (2025 y 2026). En todas esas ocasiones, Dembélé optó por trajes a medida de Zegna para celebrar los logros, un gesto que anticipaba una colaboración más profunda. La casa italiana ha sabido leer esa fidelidad sartorial y la ha convertido en una alianza oficial que va más allá de la imagen pública: es un reflejo de valores compartidos como la perseverancia, el respeto y la búsqueda constante de la perfección.
«Estoy muy feliz de unirme oficialmente a la familia Zegna como embajador. Para mí, la ropa cuenta una historia que resuena con el juego: esfuerzo colectivo, precisión y pasión por la excelencia», declaró el delantero. La campaña global que arrancará próximamente promete tender un puente entre el vestuario y la pasarela, en un movimiento que consolida la tendencia del lujo a buscar en el fútbol un nuevo lenguaje aspiracional. El momento no podría ser más oportuno: con el Mundial asomando y Dembélé en la cúspide de su carrera, Zegna se asegura un altavoz con pegada.