
Hay momentos en los que el arte aparece donde menos se espera. Esta semana, en el Espacio Argén de Madrid, el nuevo Opel Frontera dejó de ser únicamente un vehículo para convertirse en una superficie creativa. Frente a los asistentes, el artista Jaime Monge —embajador de la marca— intervino la carrocería del SUV en una sesión de arte en vivo que transformó el automóvil en una pieza única.
La escena tenía algo de estudio abierto. Pinceles, líneas en proceso y un coche que, poco a poco, adquiría otra identidad visual. Monge trasladó a la carrocería su lenguaje característico: figuras estilizadas y composiciones limpias que permiten que cada elemento respire.
El resultado fue una obra que dialoga con el diseño robusto y contemporáneo del Frontera. Una intervención que demuestra cómo el diseño industrial y el arte contemporáneo pueden encontrarse en un mismo terreno cuando la creatividad se abre a nuevas superficies.
El encuentro también funcionó como una declaración de intenciones por parte de la marca alemana. Bajo el concepto de “Energía Alemana” , Opel reunió a figuras como Alejandro Noriega, director de Opel España y Portugal, y Borja Aboin, director de Comunicación, reforzando su vínculo con la cultura y el talento creativo.
Durante la jornada se presentó además “Twister” , una de las obras más recientes de Monge. La pieza fue mostrada por única vez al público antes de viajar al Festival de Cannes, donde será subastada en la gala filantrópica de la Global Gift Foundation.
El momento coincide con una etapa de creciente proyección internacional para el artista. El pasado junio, su obra “Help is on the Way ” pasó a formar parte de la colección privada de Jeff Bezos y Lauren Sánchez, confirmando cómo su trabajo empieza a circular con fuerza en el circuito global del arte contemporáneo.