
En un gesto que combina tradición y vanguardia, OMEGA presenta el nuevo Constellation Observatory, una pieza destinada a marcar un antes y un después en la medición del tiempo. Por primera vez en la historia de la relojería, un reloj de dos agujas alcanza la prestigiosa certificación Master Chronometer, desafiando un paradigma que durante décadas exigía la presencia de un segundero para validar su precisión.
Este avance ha sido posible gracias al Laboratoire de Précision, cuya metodología combina pruebas acústicas con seguimiento óptico de las agujas. Certificado por METAS, el sistema permite analizar el comportamiento del reloj con una exactitud sin precedentes durante 25 días continuos. A través de la llamada Dual Metric Technology, cada “tic” es registrado junto a variables como temperatura, presión o campos magnéticos, generando una lectura constante y profundamente detallada del rendimiento mecánico.
La colección, fiel al legado iniciado en 1952 con la línea Constellation, reinterpreta sus códigos estéticos más emblemáticos con una mirada contemporánea. La icónica esfera “Pie Pan”, los índices facetados en forma de cometa y las agujas dauphine dialogan con materiales exclusivos como el oro Sedna™, Moonshine™ o el acero O-MEGASTEEL. Cada pieza, de 39,4 mm, se convierte así en un ejercicio de equilibrio entre herencia y modernidad, evocando el espíritu del Centenary de 1948 mientras abraza la innovación técnica más avanzada.
En su interior, los nuevos calibres 8915 y 8914 dan vida a tres categorías —Grand Luxe, Luxe y Standard—, destacando por su arquitectura refinada y su meticulosa decoración. Desde rotores en oro de 18 quilates hasta medallones del observatorio trabajados con esmaltes y detalles láser, cada movimiento se concibe como una obra de ingeniería y arte. Particularmente notable es la incorporación, por primera vez en la historia de la marca, de componentes en oro Moonshine™ en el rotor y el puente de volante.
Más allá de la proeza técnica, el Constellation Observatory simboliza una nueva filosofía del tiempo: más silenciosa, más precisa y profundamente conectada con el entorno. En una era donde el lujo se mide tanto por la innovación como por la emoción, OMEGA demuestra que incluso en la ausencia, la del segundero, puede encontrarse una revolución.