
Entre el 20 de febrero y el 9 de marzo, el emblemático Santo Mauro vuelve a convertirse en epicentro creativo con una nueva edición de “Santo Mauro es Arte”. Coincidiendo con la vibrante Semana del Arte de la capital, marcada por citas como ARCOmadrid, Art Madrid, JustMad y CAN Art Fair Madrid, el palacio urbano abre sus salones, jardines y fachadas a una propuesta que trasciende los muros de las galerías para dialogar directamente con sus huéspedes y visitantes.
La protagonista de esta edición es Cristina Iturrióz, artista pluridisciplinar que presenta ‘Los Gigantes del Tiempo’, una colección de esculturas concebidas como “presencias silenciosas”. Comisariada y producida por The Global Art Company, la muestra establece un sugerente contraste entre la arquitectura palaciega del hotel y la rotundidad contemporánea de unas piezas que parecen custodiar el espacio con elegante solemnidad.
Realizadas en aluminio pulido con efecto espejo, las esculturas, de hasta 2,50 metros de altura, capturan el cielo de Madrid, la vegetación del jardín y el movimiento de quienes las contemplan. El resultado es una coreografía de reflejos en constante transformación, donde el espectador deja de ser mero observador para convertirse en parte esencial de la obra. Tótems contemporáneos como ‘La Mariposa’, ‘El Búho’, ‘La Abeja’ o ‘La Dama’ invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo y el futuro que deseamos construir.
La exposición también integra piezas de sus series ‘Geométrica’ y ‘Oxígeno’, consolidando la evolución de Iturrióz hacia una abstracción escultórica cada vez más depurada y experimental. En el entorno aristocrático del Santo Mauro, cada destello de luz sobre el metal dialoga con molduras clásicas, escalinatas señoriales y jardines históricos, creando un maridaje impecable entre tradición y vanguardia.
Esta iniciativa reafirma la vocación cultural del hotel, miembro de The Luxury Collection, por ofrecer experiencias que trascienden la hospitalidad convencional. Así, Santo Mauro no solo se suma a la Semana del Arte de Madrid, sino que la reinventa desde la intimidad y el lujo, convirtiendo cada estancia en una experiencia estética que permanece, como los grandes recuerdos, suspendida en el tiempo.