
En el marco de ARCO Madrid 2026, el Four Seasons Hotel Madrid vuelve a abrir las puertas de su majestuosa Suite Real para acoger una intervención artística de alto calibre. Por segundo año consecutivo, y en colaboración con Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza, el hotel convierte este espacio histórico en escenario de creación contemporánea, esta vez de la mano de la artista española Cristina Lucas. Durante cinco días, del 4 al 8 de marzo, huéspedes y visitantes podrán acceder, mediante entrada solidaria, a una experiencia que promete ser uno de los hitos culturales de la semana del arte en la capital.
La intervención reúne una selección de obras clave de Lucas, entre ellas piezas de la serie Composiciones y fotografías de su colección La Cámara del Tesoro. Banco de España, perspectivas I y II (2024). Fiel a su trayectoria, la creadora articula un universo visual donde economía, poder y memoria colectiva se entrelazan en cartografías, instalaciones e imágenes de lectura abierta. Su obra, presente en instituciones como el Centre Pompidou o el MUDAM, despliega aquí un diálogo especialmente elocuente con el pasado financiero y social del edificio.
No es casual el escenario. La Suite Real de 431 metros cuadrados ocupa la planta noble de un inmueble histórico que fue Salón Principal del Casino de Madrid y sede del Banco Español de Crédito. Molduras en pan de oro, chimenea Luis XV y ventanales centenarios conviven con diseño contemporáneo en una síntesis impecable entre legado y modernidad. En este contexto, la propuesta de Lucas, titulada El pueblo que falta, irrumpe como una reflexión poética sobre la fragilidad del planeta y las tensiones entre naturaleza y economía.
La iniciativa reafirma el compromiso del hotel con el arte y la cultura, visible también en su colección privada de más de 1.500 obras de artistas emergentes distribuidas por todo el complejo. La recaudación íntegra de las entradas se destinará a la CRIS Contra el Cáncer, sumando una dimensión solidaria a la experiencia estética.
Así, en pleno corazón de Madrid, entre la Puerta del Sol y el Barrio de las Letras, el lujo se redefine como espacio de contemplación y pensamiento crítico. Durante unos días, la Suite Real deja de ser únicamente símbolo de hospitalidad exquisita para convertirse en un territorio de preguntas incisivas y futuros posibles. Un encuentro entre arte y arquitectura que confirma que, cuando la excelencia se alía con la creación, el resultado trasciende lo efímero y se instala en la memoria cultural de la ciudad.