
Jaime Monge convierte ciudades en estructuras emocionales. Su serie Ciudades Verticales —compuesta por composiciones geométricas armadas con miles de figuras anónimas— explora cómo los espacios que habitamos moldean nuestras emociones y relaciones. Esa misma indagación llega ahora a NUBA Studio Barcelona a partir del 1 de junio, en una muestra que no solo exhibe obra, sino que crea una forma distinta de mirar el entorno.
La alianza entre el artista y NUBA no es casual. Ambas aproximaciones parten de una convicción: viajar no es sólo trasladarse, sino exponerse a una experiencia que reconfigura la mirada. Para la firma, el lujo contemporáneo ya no reside en lo ostentoso, sino en lo personal y lo significativo. Para Monge, el viaje ha sido siempre el motor de su proceso creativo: una idea puede surgir al observar una ciudad desde la ventana de un hotel en otro país.
La serie expuesta nace precisamente de recorrer urbes desde ángulos inesperados. Monge construye mapas visuales donde la geometría traduce sensaciones, ritmos y energías propias de cada lugar. No hay una sola lectura posible: cada obra funciona como un espejo donde el espectador proyecta su propia experiencia del espacio. ¿Cómo cambia nuestra forma de ver cuando el destino nos desplaza, literal o simbólicamente?
Con esta exposición, NUBA consolida su espacio como puertas abiertas para el arte, el diseño y las experiencias que transforman. La propuesta no se agota en las piezas colgadas en la pared: se crea una reflexión sobre cómo tanto en el viaje como en la creación, lo que importa no es adónde se llega, sino lo que se aprende del lugar.