
En el océano, la belleza nunca responde únicamente a lo extraordinario. También se manifiesta en el movimiento casi imperceptible de un organismo marino, en el recorrido de la luz entre los corales o en el silencio que envuelve un paisaje submarino. Esa sensibilidad guía el trabajo de la fotógrafa y artista visual Jade Hoksbergen, cuya cámara busca preservar emociones antes que imágenes, acercando un universo inaccesible para muchos a través de una narrativa íntima y contemplativa.
Su mirada encuentra afinidad con el Blancpain Ocean Commitment, la iniciativa mediante la cual la manufactura relojera impulsa desde hace más de dos décadas proyectos científicos, expediciones, documentales y colaboraciones con investigadores, exploradores, buceadores y fotógrafos. La propuesta parte de una idea sencilla: la conservación comienza cuando nace la curiosidad por descubrir aquello que permanece bajo la superficie.
Ese vínculo con el mar forma parte del ADN de Blancpain desde 1953, año en que presentó el Fifty Fathoms, considerado el primer reloj de buceo moderno. Más allá de su legado en la relojería, aquella creación marcó el inicio de una relación constante con la exploración submarina, que hoy se traduce en el respaldo a áreas marinas protegidas, investigaciones y proyectos dedicados a preservar algunos de los ecosistemas más valiosos del planeta.
Formada originalmente como pintora, Hoksbergen traslada al océano una sensibilidad artística que privilegia la luz, el color y los detalles más sutiles. Sus fotografías prescinden del espectáculo para detenerse en aquello que suele pasar desapercibido, demostrando que incluso las criaturas más pequeñas poseen la capacidad de transformar la manera en que percibimos el entorno natural. “La fotografía tiene el poder de crear conexiones emocionales. Y cuando las personas conectan emocionalmente con el océano, también nace el deseo de protegerlo”, afirma la artista.
Esa visión también reivindica la importancia de incorporar perspectivas diversas a la exploración marina. Para Hoksbergen, la creciente participación de mujeres en la fotografía submarina amplía las formas de narrar el océano y fortalece el diálogo entre ciencia, arte y conservación. Cada historia, cada sensibilidad y cada forma de observar contribuyen a construir una relación más cercana con un ecosistema cuya protección depende tanto del conocimiento como de la capacidad de emocionar.
Desde 2020, Jade Hoksbergen forma parte de la Edition Fifty Fathoms, la colección editorial de Blancpain dedicada a algunos de los fotógrafos submarinos más destacados del mundo. Su universo visual también inspira el lanzamiento del Fifty Fathoms Automatique de 38 mm, presentado a través de una narrativa que privilegia el mar sobre la publicidad convencional. Más que una colaboración creativa, esta alianza confirma que toda transformación comienza con una imagen capaz de despertar curiosidad y recordar que proteger el océano también implica aprender a contemplarlo de una forma distinta.