La Puig Vela Clàssica baja sus velas hasta 2026 tras coronar a los grandes nombres de la vela clásica

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foto: cortesía

Durante cuatro jornadas, Barcelona dejó de ser únicamente un puerto para convertirse en un museo vivo sobre el agua. Más de 45 embarcaciones procedentes de una decena de países y cerca de 400 regatistas navegaron unidas por un mismo propósito: demostrar que la vela clásica sigue tan vigente como hace un siglo. Entre maniobras precisas, velas desplegadas y cascos centenarios, la Puig Vela Clàssica volvió a ofrecer un espectáculo donde la competición convive con la conservación del patrimonio marítimo.

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La última jornada fue tan exigente como decisiva. El viento de Levante y un oleaje que alcanzó olas de hasta metro y medio obligaron a las tripulaciones a afinar cada maniobra en un recorrido de más de 13 millas. Las condiciones técnicas mantuvieron la incertidumbre hasta los últimos tramos de la regata y terminaron definiendo varios de los podios más disputados de esta edición, dejando algunas de las imágenes más memorables del encuentro, con las proas abriéndose paso entre el mar y dibujando los característicos «bigotes de espuma».

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Fue entonces cuando comenzaron a escribirse los nombres propios de esta edición. En BigBoats, Hallowe’en protagonizó una remontada decisiva para quedarse con la victoria final tras superar al hasta entonces líder Cariad. En Clásicos 1, Yanira resolvió un emocionante empate gracias a su triunfo en la última prueba, mientras que Clarionet confirmó con autoridad su dominio en Clásicos 2. La regularidad de Odysseus le permitió asegurar el primer lugar en Classic-IOR, y Legolas volvió a demostrar su excelente rendimiento para imponerse en Modern Classic, consolidando un cuadro de honor marcado por la constancia y la estrategia.

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Las categorías de época también dejaron desenlaces memorables. Le Temps Perduse alzó con el triunfo en Época Cangreja tras una jornada definitiva que reorganizó la clasificación; Varuna VII aprovechó la ausencia del líder inicial para conquistar Bermudian 1, mientras que el francés Ándale firmó una brillante remontada en Bermudian 2, arrebatando el liderato en la última prueba. Juntos, Hallowe’en, Yanira, Clarionet, Odysseus, Varuna VII, Ándale, Le Temps Perdu y Legolas construyen un palmarés que refleja la diversidad y el altísimo nivel competitivo de una regata donde cada categoría tiene su propia historia.

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Más allá de los resultados, pocas embarcaciones representan mejor el espíritu de la Puig Vela Clàssica que Recluta. Concebido a partir de unos planos dibujados en 1943 por el diseñador naval Germán Frers padre e inspirado en un velero perdido décadas antes, el proyecto permaneció sin construirse durante casi ochenta años. Fue Germán Frers hijo quien decidió rescatar aquella idea y convertirla finalmente en realidad entre 2017 y 2021, dando vida a una embarcación que une tres generaciones de una misma familia. Su historia recuerda que, en la vela clásica, cada barco transporta mucho más que una tripulación: lleva consigo décadas de conocimiento, tradición y memoria.

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Con las velas ya plegadas hasta 2026, la Puig Vela Clàssica vuelve a despedirse dejando una certeza. Barcelona no solo acoge una regata; reúne historias capaces de atravesar generaciones. Aquí, nombres como Hallowe’en, Yanira, Clarionet, Odysseus, Varuna VII, Ándale, Le Temps Perdu, Legolas y Recluta no solo forman parte de una clasificación final, sino de un patrimonio que sigue navegando y demostrando que el tiempo nunca ha sido un obstáculo para quienes nacieron para conquistar el mar.

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