
Barcelona se descubre de muchas maneras, pero pocas resultan tan sugerentes como hacerlo desde un lugar que forma parte de su propia memoria. En Passeig de Gràcia, BLESS Barcelona ocupa un edificio centenario y propone una estancia pensada para conectar con el ritmo de la ciudad: desde una habitación con vistas hasta una copa al atardecer frente al skyline, pasando por una mesa compartida o una pausa dedicada al bienestar.
La experiencia comienza en sus 119 habitaciones y suites, concebidas como espacios de descanso desde los que observar el movimiento de Barcelona. Algunas de sus categorías más especiales elevan esa sensación: la Terrace Studio Suite incorpora una terraza panorámica; la BLESSED Barcelona Suite juega con la doble altura; y la BLESSED Couture Penthouse abre una perspectiva de 360 grados sobre la capital catalana.
Pero es al llegar a La Pajarera cuando el pasado del edificio adquiere una presencia especialmente evocadora. El rooftop recupera el nombre popular del antiguo Gran Café del Siglo XIX, inaugurado en este mismo enclave en 1888. Hoy, el espacio vuelve a reunir a visitantes y barceloneses alrededor de la gastronomía, la música y la coctelería, con la ciudad extendiéndose frente a la terraza.
La dimensión gastronómica se reparte entre tres propuestas con personalidades distintas. SINEDIE recorre la cocina italiana y mediterránea con el vino como hilo conductor, mientras Hofmann lleva al lobby su reconocida pastelería artesanal, café de especialidad y sus célebres elaboraciones dulces. En La Pajarera, la coctelería de Adriana Chía completa el recorrido con una mirada profundamente vinculada a la escena barcelonesa.
El diseño consigue que esa conexión con la ciudad no quede limitada a la ubicación. El estudioU Interior Design ha trabajado sobre la historia del inmueble mediante transparencias, reflejos, madera, metal y vidrio, incorporando piezas artesanales que convierten cada estancia en parte de un relato. La gran lámpara del lobby, inspirada en pétalos y plumas, anticipa una estética que encuentra su punto culminante en la arquitectura abierta de La Pajarera.
BLESS Barcelona reserva, además, espacio para bajar el ritmo. Su gimnasio 24 horas, previsto para abrir en otoño, y The Art of Feeling Well incorporan movimiento, autocuidado y belleza a la experiencia. La agenda de HostedBy completa esta dimensión con encuentros que acercan al hotel distintas voces de la gastronomía, la creatividad y la cultura.
La historia ayuda a comprender el carácter de este nuevo destino. El antiguo Gran Café, seguido por el Gran Café-Restaurante Colón y posteriormente por el Gran Hotel Colón, fue durante décadas escenario de tertulias y encuentros que acompañaron la vida cultural y social de Barcelona, con visitantes como Dalí, García Lorca o Einstein. BLESS Barcelona retoma esa vocación desde el presente: un lugar para alojarse, comer, brindar, crear y contemplar una ciudad que, en este rincón de Passeig de Gràcia, vuelve a sentirse protagonista.