Bollinger eleva la añada, así es La Grande Année 2018

PRESENTACION LA GRANDE ANNE 2018
foto: cortesía de la marca

Hay champagnes que celebran el instante y otros que están pensados para trascenderlo. La Grande Année 2018, la nueva creación de Champagne Bollinger, pertenece claramente a la segunda categoría. Elaborada solo en cosechas extraordinarias, esta cuvée representa la visión más pura de una Maison fundada en 1829 en Aÿ y reconocida por convertir la paciencia, la precisión y la artesanía en una firma de estilo.

La añada 2018 nace de una selección exclusiva de viñedos Grands y Premiers Crus, con Aÿ y Verzenay como pilares del ensamblaje. El resultado combina un 66% de Pinot Noir y un 34% de Chardonnay, fórmula que entrega estructura, energía y equilibrio. Es un champagne de gran presencia, pero también de refinamiento sereno, con una frescura vibrante y una notable capacidad de envejecimiento.

foto: cortesía de la marca
foto: cortesía de la marca

Uno de los rasgos más singulares de Bollinger sigue siendo su vinificación íntegra en pequeñas barricas de roble usado, algunas con una media de veinte años. Un método poco habitual en Champagne que favorece una microoxigenación natural y aporta profundidad aromática, textura envolvente y una personalidad reconocible desde el primer sorbo. Después llega el tiempo: cerca de siete años de crianza sobre lías y un removido y degüelle realizados a mano, prácticas que hoy muy pocas maisons conservan.

foto: cortesía de la marca

En copa, La Grande Année 2018 despliega un dorado luminoso y aromas de cítricos, manzana Granny Smith, melocotón blanco, albaricoque y ciruela mirabel. A medida que respira aparecen notas de almendra fresca, pan rallado, flores blancas y un elegante matiz mineral. En boca es amplio, preciso y cremoso, con recuerdos de compota de frutas y membrillo, culminando en un final largo y sofisticado. Ideal junto a carpaccio de atún, medallón de ternera o quesos de montaña afinados.

La Maison completa la propuesta con La Grande Année Rosé 2018, una interpretación aún más sensual elaborada con vino tinto del legendario viñedo La Côte aux Enfants. Fresa, grosella roja, cítricos y naranja sanguina dibujan un perfil vibrante y gastronómico. Dos expresiones distintas de una misma filosofía: hacer del champagne un arte silencioso donde cada detalle importa. Porque el verdadero lujo, en Bollinger, siempre ha sido el tiempo.

Salir de la versión móvil