
Carlos Bosch habla de restaurantes que se convierten en universos. Nacido en Aspe y formado en el músculo duro del marketing y la empresa —primero en grandes corporaciones, después desde su propia agencia—, entendió como clave que el lujo contemporáneo no se sirve solo en el plato. Se diseña, se narra y se vive. De ahí nace Grupo GastroPortal y lo que él llama el Universo Manero: uno que se refiere a la hostelería como una experiencia global.
El punto de inflexión llegó en 2009 con El Portal, en Alicante. Mucho antes de que el término se desgastara, Bosch ya hablaba de gastro lifestyle: un lenguaje que combina cocina, coctelería, música, interiorismo y atmósfera. Comer era importante, sí, pero no era el único motivo para quedarse. Ese ADN se consolidó con Bar Manero, una relectura del bar de tapas de siempre, afinada hasta convertirlo en un espacio sofisticado, elegante y genuinamente atractivo y contemporáneo.
La expansión fue natural y medida. Madrid llegó en 2021 con Manero Claudio Coello, después el regreso a Alicante con Manero Balmis y, de nuevo en la capital, Manero Marqués de Cubas. Este último se despliega como un espacio multiambiente con una narrativa casi teatral, lo que significa que se atraviesan distintos mundos —bistró, caviar bar, zonas más clandestinas, incluso un karaoke—. No es casual que lo hayan definido como “el Cipriani español”: la ambición de Bosch es internacionalizar la tapa desde un lugar cualitativo, que habla de una elegancia que se aleja del folclore.
El interiorismo es una pieza clave de ese relato. Bosch trabaja de forma estrecha con su pareja, Raquel Giménez, responsable del diseño de los espacios, en colaboración con Lázaro Rosa Violán. Cada local se construye como un escenario donde la experiencia visual y sensorial pesa tanto como la carta. Mirando a 2026, el grupo prepara nuevos capítulos, entre ellos Manero Marbella en el Hotel Don Carlos, mientras los espacios ya abiertos continúan evolucionando. Porque en el universo de Carlos Bosch, nada se queda quieto: el lujo, como la buena mesa, siempre está en movimiento.