
La forma en que nos acercamos al mundo del vino busca constantemente nuevos caminos para conectar con el día a día de las personas. En esta línea, el proyecto estival impulsado por Bodegas Emilio Moro ha sido distinguido con el premio a la Mejor Campaña Integral en la cuarta edición de los galardones convocados por Juntos con la Hostelería. La iniciativa, pensada y producida por el equipo interno de la marca, propone una manera diferente de entender y compartir el vino a partir de las vivencias de la temporada estival.
El reconocimiento se entregó en los Museos de la Atalaya de Jerez de la Frontera, enmarcado en las actividades de la ciudad como Capital Española de la Gastronomía. El proyecto premiado toma los cinco sentidos como punto de partida para acercar el vino a nuevos públicos. La idea central consistió en relacionar el consumo de vino con esos pequeños momentos del verano que todos guardamos en la memoria, dejando de lado los formalismos y buscando un terreno más cercano y cotidiano.
Para llevar a cabo la propuesta, la campaña seleccionó cinco referencias de la bodega —La Revelía, Bestizo, Elalba de Emilio Moro, La Felisa y El Zarzal—, asociando cada una con diferentes paisajes y momentos propios de los meses estivales. De este modo, el vino funcionó como un elemento para hablar de gastronomía, naturaleza y encuentros entre personas, situándolo en los momentos que merece la pena recordar.
La puesta en marcha de la campaña se tradujo en contenidos audiovisuales grabados en Málaga, además de presencia en redes sociales y colaboraciones específicas. Desde la dirección de comunicación de la marca destacan la importancia de haber ideado el proyecto desde dentro, reflejando una forma de entender la comunicación que busca demostrar que no hace falta ser experto para disfrutar de una copa de vino.
Este galardón se suma a la trayectoria de una bodega con más de un siglo de historia, que utiliza disciplinas como la gastronomía o la música para abrir el mundo del vino a nuevas audiencias. El objetivo principal sigue siendo evolucionar en las formas de contar las cosas sin perder de vista los valores de siempre y el origen de la marca.
Con este reconocimiento, Bodegas Emilio Moro avanza en su propósito de hacer que el vino forme parte de los momentos cotidianos, logrando que la experiencia de disfrutarlo vaya mucho más allá de la copa.