
Ricardo Balbontín
Para comprender la inmensidad de la Amazonía, Rosa Vásquez Espinoza –una de las cinco Laureadas por los Premios Rolex 2026– decidió fijarse en uno de sus habitantes más discretos. Las abejas sin aguijón apenas llaman la atención entre la exuberancia del bosque, pero resultan esenciales para su equilibrio. Polinizan plantas, favorecen la regeneración vegetal y producen una miel que forma parte desde hace generaciones de la medicina, la cultura y la economía de diferentes pueblos indígenas.
Criada entre los Andes peruanos y la selva amazónica, Vásquez Espinoza aprendió pronto que la naturaleza no puede entenderse únicamente desde el laboratorio. En la memoria de las comunidades locales existe también un conocimiento construido durante siglos de convivencia con el entorno. Esa combinación entre ciencia y sabiduría ancestral se ha convertido en la esencia de su trayectoria y del trabajo que desarrolla como fundadora y directora ejecutiva de Amazon Research International.
Desde 2020 investiga las propiedades medicinales de la miel producida por estas abejas. Sus estudios también han permitido relacionar el descenso de sus poblaciones con la deforestación, la pérdida de hábitat, los pesticidas y el cambio climático. Amenazas que no solo ponen en peligro a los insectos, sino a una forma de vida estrechamente ligada al bosque.
La investigación acabó saliendo del laboratorio para entrar en un territorio inesperado: el de la justicia. A finales de 2025, las abejas sin aguijón de la Amazonía peruana se convirtieron en los primeros insectos del mundo en recibir derechos legales. El reconocimiento supone un precedente para la protección de otras especies y confirma que conservar la naturaleza exige combinar ciencia, legislación y compromiso social.
El proyecto ya ha estudiado 40.000 hectáreas de selva, localizado más de 300 colmenas silvestres y contabilizado cerca de 1,6 millones de abejas. Pero su dimensión más humana se encuentra en las 11 comunidades con las que colabora. Más de 350 indígenas han recibido formación en apicultura sostenible, investigación ecológica y emprendimiento; el 70% son mujeres.
La miel se convierte así en algo más que un producto natural. Representa una fuente de ingresos, una vía para preservar conocimientos tradicionales y una oportunidad para que las nuevas generaciones puedan construir su futuro sin abandonar el territorio.
La siguiente etapa contempla la creación de diez santuarios administrados junto a las comunidades indígenas y la cartografía de 200.000 hectáreas de hábitat. La aspiración es levantar un corredor de conservación que alcance Bolivia y las fronteras de Perú con Colombia y Brasil.
Su elección como una de las cinco Laureadas de los Premios Rolex 2026 permitirá ampliar una iniciativa única; proteger el zumbido de una abeja también significa preservar el bosque, su cultura y la vida de quienes lo habitan.