Madrid después de la bandera a cuadros

GOTA VIA AMIGO EPP
GOTA VIA AMIGO EPP

Madrid se disfruta a pie de calle, especialmente después de un día marcado por motores, adelantamientos y una agenda que pide prolongarse. Para quienes quieran cambiar las gradas por una barra, la capital ofrece direcciones capaces de convertir la noche en una segunda parte del espectáculo, cada una con su propia personalidad.

GABO ´S VIA EL ESPANOL

En Gabo’s, el aire neoyorquino se lleva hasta la mesa con una propuesta que juega con el exceso sin perder el sentido del humor. El caviar Osetra aparece junto a nuggets o en pequeños hot dogs con crème fraîche, mientras la Gabo’s Burger apuesta por 250 gramos de Wagyu, cheddar y salsa secreta. Una parada para quienes prefieren una cena contundente antes de seguir explorando la noche.

A pocos pasos, Gota propone bajar las revoluciones con una copa de vino natural y una cocina de inspiración local y estacional. Su ambiente íntimo, acompañado por vinilos, invita a quedarse un rato más, pedir otra copa y dejar que la conversación tome el protagonismo.

En Malasaña, Casa Brava cambia el registro con una energía más nocturna. Su raíz argentina convive con una carta de cócteles que permite jugar con sabores y clásicos reinterpretados: desde un Simpatía por el Diablo con bourbon y Cynar hasta una Casa Brava Smash con ron, lima y ají amarillo. La música en directo suma otra razón para alargar la noche después de la carrera.

GABO ´S _ VIA EL ESPAÑOL

Gaston, en Lagasca, lleva la noche hacia el vino natural, con una selección pensada para acompañar una cocina local, estacional y de inspiración orgánica. Es una alternativa para quienes prefieren una barra más reposada y quieren convertir la sobremesa en el verdadero destino de la noche.

Para cerrar el recorrido, Micasita Bar à Vin propone una atmósfera cercana a la de una pequeña escapada gastronómica. Su carta de vinos por copa convive con una cocina sencilla de inspiración hispano-francesa, mientras el jazz acompaña las últimas copas. Cerca de Atocha y del Retiro, es una dirección para terminar el fin de semana con calma, después de que el ruido de los motores haya quedado atrás.

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