
En Marbella, el lujo ya no se limita a la hotelería o al paisaje. Hoy también se sirve en la mesa. MANERO, la firma española de restauración creada por Carlos Bosch, inaugura una nueva etapa en el renovado hotel Don Carlos Marbella con un proyecto gastronómico que combina sofisticación mediterránea, tradición española y una visión contemporánea del hospitality. Más que la apertura de un restaurante, la llegada de MANERO representa el desembarco de una marca que entiende la gastronomía como una experiencia cultural completa.
Ubicado en Elviria, una de las zonas más exclusivas de la Costa del Sol, el proyecto comenzó con la apertura de Terrace + Campari Bar, un espacio concebido como un patio andaluz reinterpretado donde la vegetación, la artesanía y el diseño dialogan constantemente con el entorno. Allí, MANERO despliega algunos de sus grandes clásicos: caviar, conservas, ibéricos, bocatas gourmet y una propuesta de aperitivo mediterráneo protagonizada por spritz, vermuts y coctelería de autor. El ambiente, pensado para prolongar las sobremesas y convertir el mediodía en ritual, resume perfectamente el espíritu relajado y elegante de la marca.
La experiencia continúa ahora con la apertura simultánea de Bar MANERO y Bistró MANERO, dos conceptos distintos que completan esta primera fase de mil metros cuadrados frente al mar. El primero retoma el espíritu social y vibrante de sus sedes en Madrid y Alicante: barra clásica, tapas premium, caviar bar, DJ residente y una energía cosmopolita que conecta con el nuevo lifestyle de Marbella. El segundo apuesta por una experiencia más refinada, con servicio pausado y una carta que mezcla influencias francesas e italianas en platos como raviolis de colita de cigala, sopa de cebolla o Wellington de merluza, todo con una de las mejores vistas al Mediterráneo de la Costa del Sol.
En el centro de todo aparece la Paella Mediterránea MANERO, convertida ya en el auténtico plato bandera de la casa. Lejos de cualquier interpretación turística, el arroz reivindica la tradición alicantina con una ejecución precisa: un solo grano, socarrat raspado frente al comensal y versiones como señoret, gamba roja o arroz a banda. Para Carlos Bosch, originario de Alicante, esta propuesta funciona como una declaración de identidad. “MANERO no abre un restaurante en Marbella. Aterriza con la convicción de que el lujo gastronómico español puede tener proyección internacional real, sin renunciar a su origen”, afirma el fundador.
El proyecto también introduce una agenda semanal de activaciones que convierte cada día en una experiencia distinta: jornadas de champagne libre, vermuteos musicales, noches de carnes a la brasa o brunch mediterráneo frente al mar. Todo responde a un mismo concepto: Gastro Life Style, el código que estructura el universo MANERO. Y esto apenas comienza. Para 2027 está prevista la apertura de MANERO Club, un espacio dedicado a coctelería, eventos privados y vida nocturna que terminará de consolidar uno de los proyectos gastronómicos más ambiciosos del Mediterráneo contemporáneo.