
Ricardo Balbontín
Louis Vuitton amplía su colección Color Blossom con un nuevo reloj inspirado en la flor del Monogram, el motivo creado por Georges Vuitton en 1896 y que el tiempo ha convertido en uno de los grandes símbolos de la firma. Esta nueva propuesta traslada al universo relojero el color, los volúmenes y el trabajo con piedras naturales que caracterizan a esta línea de joyería.
El modelo presenta una caja de 26 milímetros marcada por una silueta floral y se declina en cuatro diferentes versiones; desde una combinación de acero y nácar blanco a otra de oro rosa con tonalidades empolvadas, pasando por una variante de oro amarillo con esfera de amazonita y rematando la oferta con una edición engastada con 103 diamantes que suman 0,91 quilates.
Las esferas, elaboradas en nácar australiano o amazonita brasileña, se tallan hasta alcanzar un grosor de entre 0,3 y 0,6 milímetros y se pulen a mano para lograr su característico acabado abombado. Detalles como la corona en forma de flor y las agujas inspiradas en los clavos de los históricos baúles refuerzan el vínculo con el legado de la firma.