
Un reloj también puede convertirse en una forma de narrar. Esa es la premisa detrás de la nueva creación de Hamilton, desarrollada en colaboración con Christopher Nolan e inspirada en La Odisea, la próxima película del director. Tras compartir proyectos como Interstellar (2014), Tenet (2020) y Oppenheimer (2023), la firma relojera vuelve a acompañar el universo cinematográfico de Nolan, aunque esta vez desde un lugar distinto: la historia no transcurre alrededor del reloj, sino que el reloj nace de ella.
El desafío era tan particular como la propia epopeya. Ambientada en una época anterior a la relojería mecánica, La Odisea exigía encontrar referencias capaces de traducir el mito al diseño contemporáneo. Hamilton tomó como punto de partida los objetos que acompañan a Odiseo durante su travesía: su casco, su espada y la fuerza simbólica de la Edad del Bronce. Ese imaginario dio origen a una pieza construida en bronce, un material que conecta la tradición artesanal con el universo del héroe griego.
La esfera recupera la textura del casco de Odiseo, mientras que las agujas adoptan la forma de su espada y el índice de las doce horas hace referencia a uno de los remaches de su vaina. Basado en el Khaki Field Automatic, el reloj incorpora un fondo de titanio grabado con el casco del protagonista y la firma de Christopher Nolan. La experiencia se completa con una réplica del broche de Atenea que aparece en la película, presentada junto al reloj como un objeto que prolonga el relato más allá de la pantalla.
Limitada a 2,112 ejemplares, la edición encuentra su significado en el simbolismo del número doce dentro de La Odisea de Homero. Esa atención al detalle resume el espíritu de la colaboración: construir un reloj donde cada decisión de diseño responde a la narrativa. Hamilton confirma así que la relojería también puede ser una forma de preservar las grandes historias, permitiendo que el mito continúe su viaje mucho después de que termina la película.