
Un nombre que representa iconocidad, a toda una generación y que ha sabido mantenerse vigente incluso décadas después de revolucionar la música: The Beatles. Más que una banda, fueron un fenómeno cultural capaz de transformar la moda, la estética y la manera en que el mundo entendía el estilo masculino. Cada integrante proyectaba una personalidad distinta, y eso también podía verse en los relojes que llevaban en la muñeca.
John Lennon tenía una relación particular con los objetos personales. Entre sus piezas más conocidas aparece un Patek Philippe Ref. 2499, uno de los cronógrafos perpetuos más deseados por coleccionistas. Sin embargo, también conservaba un sencillo reloj de bolsillo Howard que, aunque no destacaba por su valor técnico, terminó alcanzando más de 50 mil dólares en subasta simplemente por haberle pertenecido. En Lennon, incluso lo cotidiano adquiría dimensión histórica.
El gusto de Paul McCartney se inclina hacia líneas más relajadas y contemporáneas. Entre sus modelos más conocidos destaca el Patek Philippe Aquanaut 5165A, una pieza deportiva y sofisticada que encaja con la naturalidad elegante que ha mantenido a lo largo de los años. Por su parte, George Harrison apostó por algo menos predecible con el Cartier Baignoire, un diseño de silueta curva que reflejaba su sensibilidad artística y su gusto por lo diferente.
En el caso de Ringo Starr, la conexión con Patek Philippe aparece desde hace décadas. Primero con el Patek Philippe Perpetual Calendar Ref. 3448 y más recientemente con el Patek Philippe Aquanaut Ref. 5065-1A Jumbo, considerado el modelo original de esta línea deportiva. Distintos estilos, distintas épocas, pero una misma idea detrás de cada elección: los relojes, igual que la música, también cuentan historias. Y en el caso de The Beatles, cada pieza parece conservar una parte de ese legado que nunca dejó de avanzar.