
En la Puerta del Sol, la Real Casa de Correos se convirtió durante tres noches en el escenario de una cuenta atrás monumental. El videomapping recorrió la fachada con pulsos de luz, imágenes de monoplazas y referencias al nuevo circuito madrileño hasta revelar el mensaje “Madrid is Designed to Win”. El histórico reloj de la torre cerraba la escena conectando la precisión de la relojería con la llegada de la Fórmula 1 a la capital.
El viernes, el itinerario continuaba en el propio trazado. Dentro del F1 Paddock Club, TAG Heuer preparó un espacio pensado para descubrir la Maison desde otra perspectiva: una boutique pop-up reunía novedades como el TAG Heuer Carrera Sport Chronograph, mientras el Watchmaker Challenge acercaba a los invitados a los gestos y conocimientos que existen detrás de cada mecanismo. La visita también permitía detenerse en piezas de las colecciones Monaco, Carrera y Formula 1.
Para quienes querían conocer la historia antes de vivir la carrera, una zona dedicada al patrimonio repasaba los vínculos de TAG Heuer con grandes nombres del automovilismo, desde Jo Siffert y Niki Lauda hasta Ayrton Senna. El paseo continuaba con una selección de relojes y llegaba hasta el TAG Heuer Carrera Chronograph Sport Spain Limited Edition, concebido especialmente para celebrar el regreso de la Fórmula 1 a España y acompañado por un estuche diseñado por el artista español Manu Campa.
La pista ofrecía otra perspectiva. Las visitas al garaje de Oracle Red Bull Racing, los recorridos guiados, las hot laps y el acceso a la parrilla permitían observar el Gran Premio desde dentro, siguiendo de cerca los rituales que preceden a una carrera. Incluso el Motorhome de LVMH sumaba una parada al itinerario con demostraciones de maestros relojeros y presentaciones que mostraban el conocimiento técnico detrás de la relojería suiza.
Al caer la noche, Madrid cambiaba nuevamente de escenario. El viernes, una cena de autor de Gordon Ramsay ocupó el propio garaje de Fórmula 1, con el circuito como telón de fondo. El sábado, Club Metrópolis recibió una celebración con vistas al skyline madrileño, acompañada por la presencia de Isack Hadjar y Laurent Mekies y por la música del dúo español MËSTIZA. La jornada terminaba así lejos del rugido de los motores, pero conservando su misma energía.
El domingo llegó el momento de vivir el Gran Premio desde las gradas y los espacios del circuito, mientras la presencia de TAG Heuer acompañaba la recta principal, los puentes, las retransmisiones y la ceremonia del podio. Fuera del trazado, un show car y distintas instalaciones llevaron también la Fórmula 1 a las calles de Madrid. Así, la primera edición del FORMULA 1 TAG HEUER GRAN PREMIO DE ESPAÑA 2026 se convirtió en un itinerario que conectó relojería, competición, gastronomía, música y ciudad bajo una misma idea: vivir Madrid con el pulso de las carreras.