
James Bond siempre ha tenido un aliado a la altura de sus misiones: un reloj capaz de acompañarle bajo presión. Tres décadas después de que 007 llevara un OMEGA por primera vez en GoldenEye, la Maison vuelve sobre esa relación con una exposición que coloca frente a frente al agente británico y a su gran organización enemiga. La boutique de Glendale se transforma así en un archivo cinematográfico abierto al público.
Timeless Adversaries: James Bond and Spectre permanece abierta del 5 de octubre al 8 de noviembre y plantea dos espacios enfrentados, uno dedicado a Bond y otro a Spectre. Ambos reproducen el concepto de un archivo, con estanterías que presentan objetos originales utilizados en siete películas, desde GoldenEye hasta No Time to Die. Pasaportes, identificaciones, gemelos, una nota con la palabra «RUN», el mando del DB5 o el anillo con el emblema del pulpo forman parte de esta colección.
El recorrido conduce hacia una sala central dedicada a la relojería, donde seis piezas procedentes del Museo OMEGA de Biel/Bienne dialogan con las nuevas ediciones James Bond y Spectre. La selección permite seguir la evolución del Seamaster asociado al personaje desde 2002 hasta 2015, con dos modelos que llegaron directamente a la gran pantalla: el Seamaster Diver 300M de Casino Royale y el Seamaster Planet Ocean 600M de Skyfall.
Las cuatro piezas restantes pertenecen a ediciones limitadas vinculadas a diferentes momentos de la saga. El Seamaster 300M de 2002 celebró los 40 años de James Bond con 10.007 unidades, mientras que el Seamaster Diver 300M de 2006 acompañó el estreno de Casino Royale con la misma cifra. Skyfall quedó asociado a 5.007 ejemplares del Planet Ocean 600M y Spectre a 15.007 unidades del Seamaster Aqua Terra 150M, cuyo movimiento Master Co-Axial ofrecía resistencia a campos magnéticos de hasta 15.007 gauss.
La exposición conserva además el juego de identidades que define su concepto. En un fotomatón con inteligencia artificial, los visitantes pueden elegir entre una ambientación inspirada en James Bond o en Spectre para crear un retrato personal. La idea prolonga la dualidad planteada por OMEGA: dos mundos opuestos que terminan encontrándose en una misma sala, unidos por objetos, relojes y códigos reconocibles.
La relación entre OMEGA y James Bond comenzó en 1995 y se ha convertido en uno de los vínculos más reconocibles entre relojería y cine. En Glendale, esa historia se amplía con la presencia de Spectre y convierte la exposición en una mirada a tres décadas de cultura cinematográfica, diseño y relojería. Timeless Adversaries puede visitarse gratuitamente hasta el 8 de noviembre, sin necesidad de cita previa, durante el horario habitual de la boutique.