
El pasado 20 de junio, los viñedos de Finca Villacreces fueron escenario de una despedida especial. La décima edición de El Día Pruno marcó el cierre de una etapa para uno de los encuentros enoturísticos más reconocidos de la Ribera del Duero, una cita que durante años reunió vino, música y experiencias al aire libre en un entorno privilegiado junto al río Duero.
A lo largo de la jornada, los asistentes recorrieron la finca a través de actividades pensadas para profundizar en el universo de Villacreces y de su vino más emblemático, Pruno. Nuevas propuestas como el taller de perfume y una visita diferente por la bodega convivieron con experiencias que se habían convertido en parte esencial del evento, como la Anticata, el Casino del Vino o el Escape Room.
La música volvió a acompañar el recorrido. VEINTIUNO encabezó el cartel de esta edición final, mientras Bravo Maldonado aportó el talento local que ha caracterizado al festival desde sus inicios. Uno de los momentos más memorables llegó en el escenario Clandestino, donde Gloria Méndez ofreció una actuación íntima en el corazón de la bodega, rodeada de barricas y fudres.
El vino estuvo presente en cada rincón de la celebración. Los asistentes pudieron degustar las distintas referencias de Villacreces y descubrir Creta, una de las incorporaciones más recientes de la bodega. Con esta última edición, El Día Pruno concluye una década de encuentros que contribuyeron a redefinir la forma de vivir y compartir la cultura del vino en la Ribera del Duero.