
La emoción de una carrera no comienza con el semáforo en verde, todo parte de una rutina invisible: manos que reaccionan con precisión, ojos atentos a cada estímulo y una concentración que se afina antes de ocupar el asiento del monoplaza. Ese universo íntimo llega a Madrid convertido en experiencia con The Racer’s Lounge, una propuesta creada por Glenfiddich y Aston Martin Formula One™ Team para celebrar el primer Gran Premio de España de Fórmula 1 en la capital.
Del 10 al 12 de septiembre, el espacio Pinzelada de BLESS Madrid recibe un recorrido inmersivo inspirado en la preparación de los pilotos. La cita propone descubrir el lado menos visible de la competición a través de ejercicios, sabores y dinámicas que trasladan al público el ambiente previo a una gran cita del calendario de Fórmula 1.
El recorrido invita a poner el cuerpo y la mente en acción. Los asistentes podrán participar en The Racer’s Challenge, un circuito compuesto por dos pruebas que miden reflejos y coordinación. BATAK, reconocido por su sistema de estímulos luminosos, desafía la rapidez de respuesta, mientras Reaction Baton Challenge pone a prueba la coordinación mediante piezas que caen en distintos puntos.
Cada participación suma puntos dentro de una clasificación general activa durante los tres días del evento. La persona con la mejor marca en BATAK obtendrá un viaje para dos personas a Dufftown, Escocia, con visita incluida a la destilería de Glenfiddich, el lugar que da origen a la casa escocesa.
La experiencia continúa alrededor de una barra creada especialmente para la ocasión. Cinco cócteles de autor reinterpretan momentos icónicos de una carrera: Pole Position Spritz, Green Line Sour, Pit Stop Ginger Fizz, Apex Clarified Punch y Green Light Fizz. Cada uno dialoga con un bocado diseñado para resaltar sus perfiles aromáticos, creando un menú que acompaña el recorrido de principio a fin.
El encuentro sirve, además, como escenario para el lanzamiento en España de Glenfiddich 16 Aston Martin F1™ Release N2, una edición limitada desarrollada por Brian Kinsman, Malt Master de Glenfiddich, junto a Adrian Newey, Managing Technical Partner de Aston Martin Formula One™ Team. El whisky reúne distintas barricas en su proceso de maduración y concluye con un acabado en barricas de Fino, dando lugar a una expresión marcada por fruta madura, vainilla, miel, roble tostado y un final largo y fresco.
Con solo 400 botellas destinadas al mercado español, esta colaboración refuerza el diálogo entre dos universos construidos alrededor de la precisión y la atención al detalle. The Racer’s Lounge propone vivir la Fórmula 1 desde ese instante previo que rara vez ocupa los reflectores, aunque define todo lo que sucede después.