La gastronomía madrileña celebra una década de excelencia en sus premios más representativos

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foto: cortesía

La Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, fue el escenario de la décima edición de los Premios de Gastronomía de la Comunidad de Madrid, una cita que se ha consolidado como uno de los principales reconocimientos para la hostelería, la industria alimentaria y el conjunto del sector gastronómico regional. La ceremonia reunió a chefs, empresarios, productores, académicos y representantes institucionales para celebrar el talento que impulsa la gastronomía madrileña.

El Pedrusco – Gonzalo de Pedro, Sagrario Meño, Antonio de Pedro

Organizados por la Academia Madrileña de Gastronomía desde 2016, estos galardones nacieron con el objetivo de reconocer a las personas, empresas y proyectos que contribuyen al crecimiento y prestigio de la región. Diez años después, los premios reflejan la evolución de una escena culinaria que ha logrado posicionar a Madrid como uno de los grandes destinos gastronómicos de Europa.

Sen Omakase – Steven Wu

Durante el acto, Rogelio Enríquez, presidente de la Academia Madrileña de Gastronomía, destacó el momento que atraviesa la capital, donde conviven restaurantes centenarios, tabernas tradicionales, mercados renovados, cocina de autor y propuestas internacionales de primer nivel. Una diversidad que ha convertido a la gastronomía en uno de los principales atractivos para quienes visitan la ciudad.

ROGELIO ENRIQUEZ_PRESIDENTE ACADEMIA MADRILEÑA DE GASTRONOMIA

Entre los galardonados de esta edición destacó Montia, reconocido en la categoría de Restaurante/Cocina por su propuesta vinculada a la Sierra de Guadarrama y al producto de temporada. El Pedrusco de Aldealcorvo recibió el premio a Restaurante de Producto/Casa de Comidas, mientras que Luis García de la Navarra fue distinguido por su trayectoria en sala y sumillería, una labor fundamental en la difusión de la cultura del vino.

Red Panda – Alfonso de Borbón y María Padura

La revitalización de los mercados tradicionales también tuvo su espacio gracias al reconocimiento otorgado a LaLópez como Puesto de Mercado. En el ámbito internacional, Sen Omakase fue premiado por acercar a Madrid una experiencia japonesa basada en la autenticidad y el respeto por la tradición. Por su parte, El Fogón de Trifón y Caiño fueron distinguidos en las categorías de Bar/Taberna y Vinos y Licores, respectivamente.

Luis García de la Navarra

El compromiso con el producto local quedó reflejado en el premio concedido a la DOP Aceite de Madrid, que reconoce el trabajo de productores y almazaras de la región. En la categoría Dulce/Repostería, Pastelerías Mallorca recibió el galardón por una trayectoria que forma parte de la historia gastronómica de la ciudad y que continúa evolucionando sin perder su esencia artesanal.

foto: cortesía

La ceremonia también puso el foco en el futuro y en la capacidad de innovación del sector. Red Panda Madrid fue reconocido como Proyecto Empresarial Gastronómico por su crecimiento y propuesta contemporánea, mientras que el premio a Toda una Vida recayó en Botín, el restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento. Con este reconocimiento, la Academia celebró tanto el legado histórico como la constante renovación que han convertido a Madrid en una de las capitales gastronómicas más dinámicas del continente.

Botín – Antonio González
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