Taira y el arte de habitar la pausa
Una consultora española propone una nueva forma de relacionarse con el arte y el bienestar, diseñando experiencias culturales que afinan la mirada, desaceleran el tiempo y devuelven sentido a la experiencia contemporánea.

En un contexto donde todo parece exigir inmediatez y respuesta constante, TAIRA introduce otra cadencia que se establece firme como una manera distinta de estar presentes y observar con atención. Su propuesta parte de tres pilares clave para los medios visuales, el arte puede alterar la percepción, modificar el ritmo interno y abrir espacios de atención más profundos, especialmente cuando se integra en experiencias pensadas para ser vividas, observadas, escuchadas y reflexionadas.

Fundada por María Abajo y Carmen Ballesta, la consultora surge del cruce entre sensibilidad cultural y experiencia corporal. Ambas construyen a partir de la contemplación como una actividad latente y continua, capaz de generar impacto real cuando se sitúa en el contexto adecuado. Desde ahí, TAIRA crea proyectos que participan activamente en la iniciativa de poner la mente en blanco sin desconectarse, a mirar con intención y a experimentar el arte como un proceso que atraviesa lo emocional y lo sensorial.

Su forma de trabajar se aleja de estructuras rígidas porque cada proyecto se diseña desde cero, combinando estrategia, comisariado, narrativa y bienestar en una misma arquitectura conceptual. Esta visión les ha permitido colaborar con firmas y plataformas como Loewe, Vogue, New Balance o Meliá Hotels, desarrollando experiencias donde la estética transmite una historia y la experiencia es un hilo conductor, siempre con la persona en el centro.

La fuerza de TAIRA reside también en el diálogo entre sus fundadoras; Carmen Ballesta aporta una mirada curatorial que concibe el arte como un sistema vivo de relaciones, mientras que María Abajo introduce una lectura enfocada en la presencia, el cuerpo y la experiencia consciente. Juntas articulan propuestas que buscan ganar la atención del espectador para ser descifradas desde una perspectiva personal, no buscan ser explicadas en exceso, aquí lo que importa es la interpretación individual —una de las cualidades más bellas del arte—.

Hoy, TAIRA amplía su alcance hacia museos, hoteles, entornos naturales e instituciones educativas, explorando también formatos de conversación y reflexión colectiva. Su propósito reside en generar experiencias que devuelvan espesor al tiempo y profundidad a la mirada, dos aspectos que deben ser fundamentales en el arte y lo posicionan como una rama cultural que, cuando se vive de cerca, sigue siendo una de las formas más directas de conexión con lo esencial.

