Abadía Retuerta, el regreso del lujo consciente
El histórico enclave vallisoletano celebra su reapertura reafirmándose como uno de los destinos experienciales más exclusivos de España, donde naturaleza, vino y alta gastronomía conviven a menos de dos horas de Madrid.

El 12 de febrero Abadía Retuerta LeDomaine volvió a abrir sus puertas con la elegancia serena que lo ha convertido en referente internacional. Enclavado en pleno valle del Duero y distinguido con Tres Llaves Michelin, el antiguo monasterio del siglo XII renace como un santuario contemporáneo donde el tiempo parece detenerse entre viñedos centenarios, muros de piedra dorada y una hospitalidad marcada por el lujo consciente y el servicio personalizado. Miembro de Leading Hotels of the World, cada estancia aquí es una invitación a habitar la historia con mayordomía privada y atención milimétrica al detalle.
Dormir en esta abadía restaurada es mucho más que alojarse en un cinco estrellas: es formar parte de un legado que se remonta ocho siglos atrás. Las antiguas estancias monacales conviven con interiores sobrios y sofisticados, donde la calma arquitectónica prepara el ánimo para uno de los grandes rituales del lugar. El desayuno a la carta en Refectorio, servido en el antiguo comedor de los monjes, bajo bóvedas que respiran memoria y silencio.


El corazón gastronómico late precisamente en Refectorio, distinguido con una Estrella Michelin desde 2014, Estrella Verde y dos Soles Repsol. Bajo la dirección del chef Marc Segarra, la propuesta se articula en torno al producto de proximidad, la huerta propia y el respeto absoluto por el territorio. Creatividad, técnica y emoción dialogan en cada plato, siempre en armonía con los vinos de la casa, elaborados a partir de 54 parcelas diferenciadas que expresan la riqueza del terruño. La experiencia culmina en una cata guiada que trasciende lo sensorial para convertirse en un viaje por la identidad del Pago y la esencia del Duero.

El bienestar encuentra su refugio en el Santuario Wellness & Spa, ubicado en las antiguas caballerizas. Entre piezas de George Nakashima y Hans Josephsohn, piscina de aguas minerales extraídas a más de 120 metros de profundidad, sauna y hammam, el descanso adquiere dimensión artística. En colaboración con Natura Bissé, la carta de tratamientos incorpora rituales holísticos, retiros al aire libre y meditaciones en el Jardín de los Monjes. Así, naturaleza, historia, arte, vino y alta gastronomía confluyen en una misma narrativa: la del arte de vivir con pausa y propósito.