Un repaso a los orígenes

IMG 8281
Louis Vuitton ha creado un reloj que tiene las asas ocultas en el fondo, por donde pasa la correa de piel, para ofrecer comodidad en su uso.

En el particular viaje relojero de Louis Vuitton hay tiempo para revisitar su fundación y, en concreto, el nacimiento del Monterey, un reloj que marcó su visión de la relojería y también definió una era. Es el sentido de esta edición limitada que, como sus predecesores, está destinada a ser objeto de culto.

Uno de los detalles destacados de esta creación marcada por su notable legibilidad está en el contraste de la esfera lacada en blanco con las agujas y minutería en color rojo.

Los primeros Louis Vuitton Monterey llegaron al mercado en las postrimerías de la década de 1980. Los originales LV I y LV II llamaban la atención por su forma de guijarro, diseño de la arquitecta Gae Aulenti y en sintonía con el espíritu viajero de la maison. La Fabrique du Temps Louis Vuitton ha revivido y sofisticado aquel peculiar diseño. Lo hace en oro amarillo y con una impactante esfera con esmaltado Grand Feu en blanco; además, el calibre de cuarzo de entonces es reemplazado por un movimiento automático integrado. Solo se han hecho 188 piezas.

Salir de la versión móvil