Dormir entre viñedos y muros que avivan los sentidos
Abadía Retuerta LeDomaine reafirma su lugar como destino experiencial que integra historia, gastronomía con estrella Michelin, cultura vinícola y bienestar integral en el valle del Duero. Un enclave donde el viaje se convierte en inmersión sensorial y cultural a corta distancia de Madrid.

La reapertura de Abadía Retuerta LeDomaine devuelve al calendario de escapadas una experiencia que diseña al viaje como inmersión cultural y sensorial. Ubicado en el corazón del valle del Duero y distinguido con Tres Llaves Michelin, el enclave vuelve a recibir huéspedes reafirmando su posición como referencia internacional del lujo actual. Naturaleza, historia, bienestar y gastronomía convergen en un entorno donde el ritmo cotidiano pierde relevancia frente a la contemplación del paisaje.
A menos de dos horas de Madrid, el conjunto ocupa una abadía del siglo XII restaurada con precisión arquitectónica. Alojarse en sus espacios implica habitar capas de tiempo acumuladas. Las habitaciones miran hacia viñedos centenarios que definen el horizonte. La pertenencia a The Leading Hotels of the World refuerza la dimensión internacional del proyecto y el servicio personalizado de mayordomía subraya una hospitalidad que prioriza la atención al detalle sin artificios.



El eje gastronómico se articula en torno a Refectorio, dirigido por el chef Marc Segarra. El restaurante ocupa el antiguo comedor monacal y mantiene una Estrella Michelin desde 2014, junto con Estrella Verde y dos Soles Repsol. La propuesta culinaria parte del producto local y de temporada, es por esto que los ingredientes procedentes de huerta propia conviven con técnicas innovadoras. Cada menú se relaciona con los vinos de la casa y construye una experiencia gastronómica que integra territorio, memoria y precisión técnica.


El vínculo con el vino define otra dimensión esencial. La bodega desarrolla una Denominación de Origen Protegida sustentada en más de medio centenar de parcelas trabajadas de forma independiente. El recorrido permite comprender la influencia del río Duero, la altitud y la diversidad de suelos en la personalidad de cada etiqueta. La visita concluye con degustaciones guiadas que ponen en sintonía al paisaje con la elaboración de la bebida. En paralelo, el Santuario Wellness & Spa introduce una pausa introspectiva, pues está instalado en antiguas caballerizas, e integra arte de George Nakashima y Hans Josephsohn, junto con tratamientos desarrollados con Natura Bissé orientados al equilibrio físico y mental.

La suma de arquitectura histórica, cultura vinícola, hospitalidad contemporánea y sostenibilidad posiciona al complejo como destino experiencial integral. Su certificación B Corp y el sello Green Globe evidencian un compromiso con el entorno que trasciende la estética de la relajación, el buen comer y el goce. La reapertura confirma una convicción clara y contundente para viajar desde un sentido consciente sobre llevar a cabo el descanso y elevar el conocimiento.