La columna vertebral del goce
Gloria inaugura en Sevilla una barra gastronómica que convierte la cocina en espectáculo, el humo en protagonista y la noche en una experiencia que se deja llevar.

Hay barras que existen para servir y otras que funcionan como un escenario donde todo sucede a la vista. Gloria pertenece a esta segunda categoría. En Sevilla, ciudad de rituales cotidianos y tiempos largos, Ovejas Negras Company presenta una barra gastronómica de catorce metros que redefine la forma de comer, beber y quedarse un poco más de lo previsto. A escasos pasos de Plaza Nueva, en pleno centro, el espacio recupera la barra como eje de la experiencia, ese lugar donde el cuerpo se apoya, la mirada se cruza y la noche decide por sí sola cuánto va a durar. Aquí no hay itinerarios marcados, se empieza con un plato, se continúa con una copa y el resto fluye de manera orgánica.

Antes de llegar al corazón del local aparece La Previa, un área del lugar más relajada, una entrada breve y contundente que marca el tono desde el primer momento. La barra original de Casa Marciano, pieza histórica de la Sevilla de 1928, vuelve a cobrar vida como recordatorio de que la memoria prepara para lo que viene después.
Tras las cortinas, el espacio se abre como si se levantara un telón. Cocineros, camareros, DJs y comensales comparten plano en una atmósfera envolvente donde la cocina sucede en directo. Brasas y humo articulan una carta que mira a la tradición con respeto, aunque se permite viajar, reinterpretar y volver con una versión más libre.

La propuesta culinaria se mueve entre guisos reconocibles, producto de temporada y platos pensados para compartir sin solemnidad. Todo se construye desde sabores familiares que evolucionan, desde fondos clásicos que han aprendido a decir algo nuevo, con el fuego como recurso principal y la técnica como soporte esencial.
La bebida dialoga con lo que ocurre en la barra y adorna las estancias. Vinos por copas bien escogidos, champagnes que invitan a celebrar cualquier excusa y una coctelería de autor que revisita lo conocido con giros propios convierten cada trago en parte del relato.

La música completa la escena. De día, sonidos que se deslizan entre estados de ánimo relajados; de noche, disco y ritmos latinos que transforman el espacio en algo cercano a un club retro, elegante y desprejuiciado, donde el tiempo pierde rigidez y la experiencia gana capas. Gloria ya late en Calle Albareda, 22, bajo B, en el Casco Antiguo de Sevilla, abierta a quienes buscan una experiencia gastronómica que se vive de pie, sentado o apoyado en una barra interminable. Las reservas están disponibles para barra, mesas altas y la salita, mientras que La Previa funciona por orden de llegada.
Para más información y reservas: www.gloriasevilla.es | 854 56 81 67.