Diseño que cura y conecta
El VI Premio MINI de Diseño reconoce a Murado y Elvira Arquitectos por “Aceleradora Unoentrecienmil”, un pabellón terapéutico que transforma la experiencia hospitalaria infantil. En paralelo, “Senselines”, de María Navarro, se impone en Nuevos Talentos, reafirmando el poder del diseño como herramienta de inclusión urbana.

En el marco del Madrid Design Festival, el Premio MINI de Diseño celebró su sexta edición consolidado como uno de los galardones más relevantes del panorama creativo nacional. La iniciativa, impulsada por MINI, distingue proyectos capaces de mejorar la vida en las ciudades, entendiendo el diseño no solo como una disciplina estética, sino como una estrategia transformadora. En cinco años ha recibido más de 781 candidaturas, cifra que confirma su creciente influencia en el ecosistema urbano y cultural.

El máximo reconocimiento en la categoría Profesional fue para “Aceleradora Unoentrecienmil”, proyecto firmado por Murado y Elvira Arquitectos. Concebido como un pabellón industrializado ubicado en el Hospital La Paz de Madrid, este espacio pionero permite que niños y niñas pacientes de cáncer realicen ejercicio físico dentro de un programa terapéutico no farmacológico que ha demostrado acelerar la curación del cáncer infantil en un 17%. La propuesta, pensada como el primero de una serie replicable en distintos hospitales, redefine la arquitectura sanitaria desde la empatía, la eficiencia y la innovación.


El proceso de selección refleja el rigor del premio: más de 100 expertos participaron en la primera criba de proyectos, antes de la deliberación final de un jurado integrado por perfiles de referencia en diseño y arquitectura. En esta edición, 66 propuestas compitieron en la categoría profesional y 65 en Nuevos Talentos, confirmando la vitalidad de una generación que entiende la ciudad como un organismo vivo, necesitado de soluciones sensibles y sostenibles.
En la categoría Nuevos Talentos, el galardón fue para “Senselines”, de la diseñadora María Navarro. Su propuesta transforma un paso de peatones convencional en un sistema inteligente que comunica mediante luz, vibración y forma, facilitando el cruce seguro a personas con discapacidad visual, auditiva o sordoceguera. Una intervención aparentemente simple que, sin embargo, redefine la experiencia cotidiana del espacio público desde la inclusión y la tecnología aplicada al bienestar.

Entre los nominados destacaron iniciativas como Extra, de Ferpal Studio, que reactiva un quiosco de prensa como núcleo cultural de barrio; La barbacoa comunal, de h3o arquitectos, que convierte un antiguo aparcamiento en punto de encuentro vecinal; y Biotopía Industrial, de Santa-Cruz arquitectos, que integra soluciones bioclimáticas en un entorno industrial. Con esta edición, el Premio MINI de Diseño reafirma su compromiso con un diseño que trasciende lo formal para convertirse en catalizador de ciudades más humanas, cohesionadas y conscientes de su impacto social.
