Marcados por la creatividad
En esta segunda entrega de lo acontecido en la LVMH Watch Week repasamos cuatro propuestas en las que el legado se adecúa a los nuevos tiempos.
La LVMH Watch Week siempre transita por los caminos de la creatividad y de la legitimidad. Un buen ejemplo se encuentra en estas cuatro propuestas de marcas que, desde distintos puntos de vista y espíritus, cumplen con estos principios.

Hublot
Comenzamos con una de esas firmas que tienen la innovación por bandera y dentro de ella, la imaginación se reaviva con cada colaboración con artistas y diseñadores que ofrecen una perspectiva diferente del mirar el paso del tiempo. Un buen testimonio de ello se encuentra en la colaboración con la marca Yohji Yamamoto. Un encuentro que comenzó en 2020 y que ahora cumple su cuarta propuesta con la presentación del Classic Fusion Yohji Yamamoto All Black Camo. Un ejercicio alrededor del color negro y que está limitada a 300 unidades, donde los juegos de diferentes texturas ofrecen el deseado contraste en una pieza que ante todo transmite elegancia y personalidad.
La caja de negro mate de 42 mm es el contenedor preciso para ofrecer una esfera con motivo de camuflaje monocromático que añade ritmo y movimiento, mientras que el tejido y el caucho se fusionan a la perfección en la correa. El camuflaje, reinterpretado en el lenguaje de Yohji Yamamoto, se convierte en un estudio del movimiento y los materiales. Aparece como un relieve, negro sobre negro, dinámico bajo la luz cambiante. Mientras, el fondo de caja de zafiro ahumado revela el calibre automático MHUB1110 de Hublot y su rotor esqueletizado, al tiempo que conserva un misterio monocromático. La firma de Yohji Yamamoto está integrada en el diseño de cada uno de los 300 estuches personalizados del All Black.
Para ambos creadores, el negro no es ausencia, sino esencia. Según el concepto All Black, que Hublot presentó en 2006, la luz se define por el volumen y la textura, más allá de su color. Cuando Yohji Yamamoto presentó su primera colección en París en 1981, sus siluetas negras se consideraron revolucionarias, una declaración antimoda que liberaba la creación de la decoración.

Bulgari
La casa romana ha sabido conjugar durante su dilatada trayectoria historia y creatividad. Un efecto que se traduce en piezas marcadas por su legado joyero pero que reflejan una relojería audaz, que tiene su justa correspondencia en la aplicación de la técnica relojera a propuestas donde se fusionan a la perfección sus principios y valores heredados. La Maglia Milanese Monete encaja en esta exigencia y además ofrece una sorpresa interesante: y es que por primera vez en un reloj Bulgari se incorpora la malla milanesa. Formada por hilos de oro entrelazados, esta estructura, desarrollada por orfebres milaneses durante el Renacimiento, nunca antes había sido destacada por Bulgari.
La flexibilidad de la malla milanesa adquiere en esta ocasión un toque contemporáneo, combinada audazmente con Monete y el cálido brillo del oro. Reinterpretación en oro rosa del reloj secreto, guarda otra sorpresa, esta mecánica: el empleo del movimiento Picolissimo que aporta el toque relojero. Todo un récord de miniaturización que eleva el carácter mecánico de la propuesta. En concreto, la Maglia Milanese Monete está impulsada por el Piccolissimo BVP100 con un diámetro de 13,50 mm, un grosor de 2,50 mm y un peso de 1,9 gramos, y comprende 102 componentes. Diseñado y producido íntegramente por Bulgari en Le Sentier, este calibre –introducido por primera vez en 2022– aparece ahora en una nueva versión con cuerda de corona y un fondo de caja de zafiro para revelar su funcionamiento interno.
Esta nueva interpretación del Monete, que la casa romana introdujo a mediados de los años sesenta, completa la brillante puesta en escena con una auténtica moneda antigua del 198-297 d.C. que representa al emperador Caracalla.

Gérald Genta
Puede parecer asombroso, pero el nombre de Geneva para poder identificar una línea de trabajo relojero estaba disponible. Y ese apelativo era también el mejor para definir a una colección en la que una vez más, la creatividad es la que domina su visión de la realidad relojera. La colección es un nuevo homenaje al legado artístico de Gérald Genta. Y lo hace con dos creaciones que responden al nombre de Geneva Time Only –en oro rosa u oro blanco– donde Matthieu Hegi, director artístico de La Fabrique du Temps Louis Vuitton captura el talento artístico del que siempre hizo gala Genta.
Su caja actualizada en forma de cojín, más estilizada que en el diseño original de la década de 1970, da paso a una esfera con dos segmentos, uno exterior en forma de cojín y otro interior con una delicada forma “no del todo redonda”. Estas dos nuevas piezas que solo indican la hora presentan un perfil más delgado y un tamaño de caja de 38 mm.
Pero sin duda, son los tonos de la esfera los que acaban por dar el toque atractivo a estas interpretaciones tono sobre tono. El Geneva Time Only Marrone presenta una caja y agujas en oro rosa 4N y una esfera con un efecto ahumado degradado, mientras que el Geneva Time Only Grafite tiene una presencia metálica más fría con su caja de oro blanco y su esfera de latón granulado en tonos plateados. En el interior alberga el movimiento automático Zenith Elite GG-005P. Cuenta con una masa oscilante revisada para mejorar la estética, y ofrece una reserva de marcha de 50 horas a una frecuencia de 4 Hz.

Tiffany & Co
En Tiffany & Co. dejan siempre claro que ante todo son una marca de alta joyería. Sin embargo, si se revisa en detenimiento su historia, la relojería siempre ha estado presente de uno u otro modo, y con altos niveles de calidad y exigencia. Hace 160 años creó uno de los primeros cronógrafos estadounidenses, el Timer. Un reloj que ahora se reinventa en una edición limitada de 60 piezas y en el que no falta el toque joyero a través de los diamantes de los índices horarios. Una pieza marcada por los detalles que empiezan por su caja de platino, prosigue en su esfera Tiffany Blue® y finaliza en el interior con la presencia del movimiento cronógrafo El Primero 400 personalizado que presenta el legendario Bird on a Rock.
La caja del Tiffany Timer tiene un diámetro de 40 y está marcada por sus líneas sinuosas y superficies redondeadas, con los pulsadores del cronógrafo curvados para seguir el perfil de la caja y una corona facetada que recrea la forma del engaste Tiffany® de seis puntas. En la esfera lacada en Tiffany Blue®, las horas están marcadas por diamantes talla baguette, mientras las agujas de las horas, los minutos y la subesfera han sido fabricadas en oro blanco.
La fabricación de la esfera es un proceso complejo y largo que requiere más de 50 horas de trabajo de alta precisión. En primer lugar, utilizando una pequeña herramienta manual, se pinta la superficie de la base de la esfera con una capa de barniz mate en Tiffany Blue®, una operación que se repite ocho veces para conseguir la profundidad de color deseada. A continuación, la esfera se seca en un horno durante dos para, después, entrar en escena un artesano que aplicará 15 capas de laca transparente, cada una de las cuales debe secarse completamente al aire libre. El proceso se completa con más de doce horas de cocción en un horno.