Bowers & Wilkins celebra 45 años con el sonido de Abbey Road
Bowers & Wilkins lleva 45 años ofreciendo su ‘sonido verdadero’ a los históricos estudios londinenses. La misma tecnología permite trasladar tal grado de exigencia a los auriculares Px8 S2.
Desde finales de los años 70, hay una constante en el sonido de muchos de los discos que conocemos: en la sala de control, detrás del cristal de los famosos estudios Abbey Road de Londres, hay unas cajas Bowers & Wilkins 801. No es un acuerdo de imagen. Son herramientas de trabajo. Cuando un ingeniero de sonido decide si un piano necesita un poco menos de brillo o si la voz está donde debe estar, lo hace escuchando unos monitores Bowers & Wilkins. Esa relación es el hilo que conecta los grandes estudios de grabación con los productos domésticos y portátiles de la marca, desde las cajas de la Serie 800 hasta los auriculares Px8 S2.

Desde 1966, la marca fundada por John Bowers persigue una idea: la mejor caja acústica no es la que añade, sino la que quita menos a la grabación original. Es lo que Bowers & Wilkins llama el ‘sonido verdadero’. Esa obsesión ha convertido a la firma inglesa en socio natural de quienes ‘fabrican’ el sonido que acaba en nuestros discos. De hecho, una serie limitada de la serie 801, la 801 Abbey Road Limited Edition, conmemora los 45 años de relación.
Lo excepcional de la excelsa Serie 800 es que su uso es doméstico y no profesional. Además, su tecnología fluye y enriquece después a los otros productos de la marca —resto de cajas acústicas y auriculares como los Px8 S2— para ofrecer al oyente la misma experiencia que al ingeniero de sonido de Abbey Road: no una reinterpretación ‘embellecida’, sino el sonido verdadero.