Breitling, cuando el tiempo vuela más allá del sonido
Breitling celebra la grandeza de la aviación con una edición limitada que rinde homenaje al mítico Concorde, fusionando legado técnico, diseño icónico y espíritu pionero.

En el universo de la alta relojería, pocas piezas logran capturar el espíritu de una era como el nuevo Navitimer B01 Chronograph 43 Tribute to Concorde. Con esta edición limitada, Breitling entrelaza dos leyendas nacidas en la edad dorada de la aviación: el icónico cronógrafo de piloto y el avión supersónico que redefinió los límites del cielo. El resultado es una pieza que no solo mide el tiempo, sino que celebra una época donde la velocidad, la innovación y la ambición marcaban el pulso del mundo.
Desde su creación en 1952 para la Aircraft Owners and Pilots Association, el Navitimer ha sido mucho más que un reloj. Considerado el primer “ordenador de vuelo” de muñeca gracias a su regla de cálculo circular, acompañó a pilotos en cabina y trascendió hacia la cultura popular, llegando incluso al espacio y a las muñecas de figuras icónicas. Hoy, más de siete décadas después, su legado se mantiene intacto, evolucionando con una estética contemporánea que no renuncia a su ADN técnico.

El homenaje encuentra su razón de ser en el Concorde, una proeza de ingeniería que, en pleno auge de la era del jet, logró lo impensable: cruzar el Atlántico en la mitad de tiempo, volando a más del doble de la velocidad del sonido y alcanzando altitudes donde la curvatura de la Tierra se hacía visible. Apodado “el Pájaro Blanco”, este avión no solo transportaba pasajeros, sino que ofrecía una experiencia única, casi futurista, que convirtió cada vuelo en un acontecimiento irrepetible.

Esta narrativa se traduce en el diseño del reloj. La esfera azul evoca el tono profundo de la estratosfera, mientras que las subesferas blancas remiten al perfil inconfundible del Concorde. Limitado a 593 piezas —en referencia a los motores Olympus 593 que impulsaban la aeronave—, cada detalle ha sido concebido como un guiño a la historia: desde los grabados “Mach 2” y “Jetliner” en el fondo de la caja, hasta la precisión mecánica del calibre de manufactura que late en su interior.
Más que una edición conmemorativa, el Navitimer Tribute to Concorde es una declaración de principios. Un recordatorio de que el lujo auténtico reside en la capacidad de imaginar lo imposible y hacerlo realidad. En un presente donde viajar se ha vuelto cotidiano, esta pieza nos devuelve a una época en la que volar era sinónimo de asombro. Y, como el Concorde, nos invita a mirar más alto, más rápido y más lejos.