Ignacio Goitia convierte el mobiliario de Moissonnier en pintura habitable
La histórica firma francesa Moissonnier inicia una nueva etapa en Madrid junto al artista Ignacio Goitia, quien traslada su universo pictórico a sillas y butacas intervenidas como piezas únicas donde arte, diseño y artesanía conviven en una misma superficie.

La llegada de la maison francesa Moissonnier a Madrid no solo marca una expansión geográfica, también abre una conversación distinta entre mobiliario y arte contemporáneo. En colaboración con el artista Ignacio Goitia, algunas de las piezas más emblemáticas de la firma dejan de funcionar únicamente como objetos decorativos para asumir una presencia más cercana a la de una obra expositiva. El resultado sitúa a la pintura dentro del espacio cotidiano y transforma el uso en experiencia estética.
Lejos de tratarse de simples estampados, las obras de Goitia se adaptan a la estructura completa de cada pieza.Sillas Luis XV y Luis XVI, labutaca Bergère o el sillón Louis XV Bridge se convierten en soportes tridimensionales donde cada curva, respaldo o brazo modifica la composición original. El artista traslada así su lenguaje desde el lienzo hacia el volumen, haciendo que cada mueble funcione como un cuadro autónomo.


Fotografía: Cortesía de Ignacio Goitia

Fotografía: Cortesía de Ignacio Goitia
El universo visual de Goitia permanece intacto en este tránsito de formato. Sus arquitecturas europeas de gran escala y las pequeñas figuras humanas que suelen habitar sus escenas reaparecen sobre las tapicerías, reforzando esa tensión entre monumentalidad y fragilidad que atraviesa gran parte de su trabajo. Sin embargo, el cambio de soporte altera también la lectura de la obra: las imágenes adquieren profundidad, movimiento y otra relación con quien las observa.

La colaboración también encuentra sentido en la afinidad entre el artista y el oficio artesanal que define a Moissonnier desde 1885. La firma mantiene procesos tradicionales que dialogan naturalmente con una práctica artística basada en el tiempo, la precisión y el trabajo manual. Presentadas entre el espacio de LOBLANC y la tienda de Ignacio Goitia, estas piezas muestran cómo la tradición puede seguir evolucionando sin perder identidad, convirtiendo al diseño y al arte en disciplinas que comparten un mismo cuerpo.

Fotografía: Cortesía de Ignacio Goitia