La nueva Maison de Hermès en Londres es un recorrido por el arte y la artesanía
Hermès inaugura en New Bond Street una de sus Maisons más ambiciosas hasta la fecha: un espacio donde la arquitectura, el arte contemporáneo y el savoir-faire de la casa se despliegan a lo largo de cinco plantas y más de 500 obras cuidadosamente seleccionadas.

Subir una escalera revestida en piel, descubrir un jardín en la azotea o detenerse frente a una escultura ecuestre creada especialmente para el lugar. La nueva Maison de Hermès en el número 166 de New Bond Street, en Londres, ha sido concebida como una experiencia que va mucho más allá de una tienda. Con su apertura, la firma francesa presenta la sexta Maison de Hermès en el mundo y reafirma su presencia en el Reino Unido a través de un espacio que celebra tanto la creación artística como la excelencia artesanal.

Distribuido en seis edificios históricos conectados entre sí, el conjunto abarca cerca de 2.000 metros cuadrados y cincuenta y cinco salas que invitan a recorrer distintos universos de la casa. A cada paso aparecen detalles arquitectónicos originales, materiales nobles y referencias contemporáneas que convierten el recorrido en una exploración constante. La intervención, desarrollada por el estudio parisino RDAI bajo la dirección artística de Denis Montel, preserva la historia del lugar mientras incorpora nuevas perspectivas visuales.

El arte ocupa un lugar central en esta Maison. Más de quinientas piezas seleccionadas bajo la supervisión de Pierre-Alexis Dumas acompañan la experiencia, estableciendo un diálogo entre patrimonio, diseño y creación contemporánea. En el atrio destaca una escultura de caballo realizada por la artista británica Kate Wetherly, mientras que ilustraciones de la londinense Katie Scott transforman el espacio dedicado a perfumes, belleza y bisutería en un invernadero imaginario lleno de color y fantasía.

A medida que se asciende por el edificio, cada planta revela una atmósfera distinta. Las salas dedicadas a la marroquinería, el hogar, la relojería, la joyería o el prêt-à-porter combinan materiales, colores y acabados pensados para generar sensaciones específicas. Incluso existe un espacio destinado a hacer una pausa con una taza de té o café mientras la mirada se pierde en las perspectivas del gran atrio central, corazón arquitectónico de la Maison.

La experiencia culmina en los niveles superiores, donde los artesanos del cuero continúan trabajando bajo los principios que han definido a Hermès durante generaciones. Más arriba, la Colección Émile Hermès y los jardines de la azotea recuerdan que el espíritu de la casa siempre ha estado ligado a la transmisión del conocimiento, la belleza de los objetos duraderos y el valor del tiempo. Con esta nueva apertura, Hermès convierte una visita a Bond Street en un viaje por su universo creativo, donde cada habitación cuenta una historia distinta.