El mejor hotel para vivir la época de vendimia está en Briones (La Rioja)

El mejor hotel para vivir la época de vendimia está en Briones (La Rioja)

El origen de este hotel comienza hace doce años, cuando sus fundadores, Javier Ruiz y María González, se conocieron en un aeropuerto, él con destino a República Dominicana y ella, a Sevilla. Ruiz se encontraba entonces en busca de un proyecto personal que pudiera devolverlo a sus raíces y, además, que supusiera una inversión a […]

El origen de este hotel comienza hace doce años, cuando sus fundadores, Javier Ruiz y María González, se conocieron en un aeropuerto, él con destino a República Dominicana y ella, a Sevilla. Ruiz se encontraba entonces en busca de un proyecto personal que pudiera devolverlo a sus raíces y, además, que supusiera una inversión a largo plazo para sus dos hijas, Raquel y Paula. En 2012 Javier y María se casaron y, paralelamente a su historia de amor, construyeron también la de este hotel, uno de los refugios más exclusivos para alojarse en Briones, una encantadora villa medieval en el corazón de La Rioja.

El complejo está ubicado en una casona civil del siglo XVI, próxima a las murallas de las Cuarenta y del Torreón, con los Meandros del Ebro como telón de fondo. El hotel abrió sus puertas el pasado marzo y el responsable de su extenso trabajo de reforma fue el arquitecto Ignacio Quemada, junto con el estudio de interiorismo Isabel López Vilalta & Asociados. En este proyecto de recuperación se priorizaron elementos como la luz y el uso de materiales nobles de origen natural. El resultado es una acogedora edificación donde se ha mantenido la tradición arquitectónica del pueblo riojano y a la que acuden sobre todo visitantes nacionales, en especial, procedentes de Cataluña y el norte de Madrid.

[caption id='attachment_6704' align='alignnone' width='1024']La fachada conserva parte de la piedra original de la casona sobre la que se asienta. La fachada conserva parte de la piedra original de la casona sobre la que se asienta.[/caption]

Estancias de atmósfera intimista

El hotel permite al huésped experimentar la sencillez y el confort si lo que busca es desconectar de los bullicios urbanos. El lobby recibe al visitante entre techos de madera y paredes de piedra natural, libros antiguos, piezas de diseño contemporáneo y ambientes embellecidos con murallas originarias del siglo XIII. Poco más se puede pedir a un complejo que une pasado y presente de una forma tan armoniosa. Sus espacios son amplios y juegan con los volúmenes, por ejemplo, en la construcción de suelos a doble altura o en la integración de la gran muralla defensiva dentro del patio interior, vestido con cómodos sofás y mesas de ratán y acero.

[caption id='attachment_6705' align='alignnone' width='1024']El patio es una de las estancias más relajantes del hotel, donde el visitante entra en contacto con la naturaleza y la historia del pueblo medieval. El patio es una de las estancias más relajantes del hotel, donde el visitante entra en contacto con la naturaleza y la historia del pueblo medieval.[/caption]

Los dormitorios, la mayoría abuhardillados, recrean la esencia de una cabaña de lujo. El hotel cuenta con 16 amplias habitaciones de diferentes categorías, desde la Estándar hasta la gran habitación Berones, construida en dos niveles y pensada para disfrutar de una calma y privacidad añadidas. Desde sus amplias ventanas, el visitante observa el imponente paisaje del río Ebro, con sus viñedos a los pies de la Sierra de Cantabria, a la muralla declarada patrimonio cultural o al Briones medieval. Todas las habitaciones -al igual que el conjunto del hotel- cuentan con elementos decorativos procedentes de la historia familiar de sus propietarios, como relojes antiguos o cuadros pintados por la abuela de la actual directora del complejo, Raquel Ruiz, hija del fundador. También se aprecian detalles personales del arquitecto a cargo de la renovación, como las jaboneras, integradas en pequeños huecos en la pared, de forma que no quiten espacio a la hora de utilizar las duchas.

[caption id='attachment_6706' align='alignnone' width='1024']La habitación Junior Suite presenta una decoración en tonos y materiales naturales. Desde ella, el visitante contempla vistas a la zona de la Rioja Alta. La habitación Junior Suite presenta una decoración en tonos y materiales naturales. Desde ella, el visitante contempla vistas a la zona de la Rioja Alta.[/caption]

Entre las zonas comunes, un salón con chimenea y biblioteca, ambos de estética rústica y sin grandes alardes decorativos. La elegancia es, pues, una de las máximas arquitectónicas en Santa María Briones, que además, integra con un maravilloso aljibe antiguo de origen medieval, una cafetería adyacente, un pequeño gimnasio con terraza en la tercera planta y un parking privado con cargador Tesla para todo tipo de vehículos eléctricos.

[caption id='attachment_6707' align='alignnone' width='1024']Comedor del restaurante Allegar. Comedor del restaurante Allegar.[/caption]

Gastronomía con identidad propia

Puede que para muchos este otoño sea importante descubrir nuevos espacios culinarios que los conecten con la naturaleza y con un estilo de vida relajado. Para estos paladares en busca de sabores especiales, el restaurante Allegar - término que en la jerga local significa 'rebañar el plato'- ofrece una propuesta gastronómica que reinterpreta el recetario riojano a partir de productos de temporada extraídos de huertas y productores locales. Está regentado por el logroñés Juan Cuesta, procedente de restaurantes como El Portal del Echaurren junto a Francis Paniego, Venta Moncalvillo de los hermanos Carlos e Ignacio Echapresto o el MB de Martin Berasategui en Tenerife. Entre sus platos estrella se encuentran la ensalada de perdiz escabechada, la crema de bacalao con setas al romero o las lecherillas de cabrito con pimiento riojano. Además, el espacio ofrece un reservado ubicado en un antiguo lagar donde se pisaba la uva.

[caption id='attachment_6708' align='alignnone' width='1024']El calado del hotel, recuperado de su estructura original. El calado del hotel, recuperado de su estructura original.[/caption]

Época de vendimia y un calado particular

Septiembre y octubre son los meses de vendimia en la localidad riojana, por tanto, la mejor temporada para alojarse en este hotel que experimenta la cultura del vino como algo propio e inherente a su historia. Santa María Briones ofrece así disfrutar esta experiencia degustando el producto típico riojano dentro de su calado original, un elemento recuperado de la estructura inicial del establecimiento, que consiste en pequeñas cuevas excavadas en la roca usadas anteriormente para elaborar, criar y envejecer el vino. Este calado, además de ser uno de los mejor conservados de la zona, se convierte en el sitio idóneo para exprimir estos meses de vendimia acompañado de la gastronomía tradicional de la zona. Sobre él, el visitante encuentra La Habladilla, un reservado equipado con toda la tecnología necesaria para reuniones profesionales.

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