El secreto de Adaline, un dulce repaso a la moda del siglo XX

El secreto de Adaline, un dulce repaso a la moda del siglo XX

Dirigida por Lee Toland Krieger, el filme es una dulce oda a los sentimientos. Sin más pretensiones que hablar del amor, la familia, la soledad y el miedo. Haciendo todo esto a través de la historia de Adaline, una mujer que sufre un mágico accidente que le impide envejecer. Permanecer siempre con el aspecto de […]

Dirigida por Lee Toland Krieger, el filme es una dulce oda a los sentimientos. Sin más pretensiones que hablar del amor, la familia, la soledad y el miedo. Haciendo todo esto a través de la historia de Adaline, una mujer que sufre un mágico accidente que le impide envejecer. Permanecer siempre con el aspecto de sus 29 años comienza a despertar la curiosidad de la gente y la policía, por lo que Adaline debe dejar atrás su vida para ir adoptando diferentes alias que solo le servirán un número limitado de años.

 ¿Por qué merece la pena saber todo lo posible sobre el vestuario de esta película? Porque la modelo de excepción no es otra que Blake Lively, porque Gucci está detrás de muchos de los vestidos más emblemáticos de la cinta y porque el diseñador de vestuario es Angus Strathie, ganador del Oscar por Moulin Rouge.

 Otro peinado y otro maquillaje separan a la Adaline de 1945 de la de 2014 en una fiesta de fin de año. Pero el vestido es el mismo. No conozco persona que no quisiera repetir ese delicado Gucci de seda de terciopelo color vino con escote a la espalda y cut outs (presentes en los 40 y de rabiosa tendencia actual). Strathie explicó que necesitaban encontrar un vestido que sirviera en esos dos períodos. “Tenemos moda contemporánea que nos recuerda estilos antiguos, pero tenía que funcionar en ambas situaciones”, respondió a Entertainment Weekly en una entrevista a principios de año.

 Los diseños, recientes, tienen todos reminiscencias de los cuarenta, cincuenta y sesenta. También hay alguna pieza hecha a medida como el vestido dorado final y el ya mencionado de fin de año que co diseñaron Gucci, Strathie y la propia actriz. No cabe duda alguna de que en la historia del secreto de Adaline hay un vehículo de valor incalculable, la indumentaria y las modas.

Más de 40 looks para un film

 Y si es posible, de repente encontramos un nuevo vestidor con el que soñar. La mismísima Carrie Bradshaw moriría de envidia al ver esa habitación repleta de moda contemporánea, de época, hecha a medida, comprada, alquilada, de segunda mano… La mayoría de los accesorios eran vintage de los 40, bolsos y zapatos principalmente de los cincuenta. Más de 40 looks para una película que es una auténtica joya para cualquier diseñador de vestuario.

 “Trabajamos para este viaje que es encontrar lo que creíamos que describía de forma efectiva al personaje”, explicó el diseñador. Una de las claves del estilo de Adaline a lo largo de su vida es que, aunque siempre aparente 29 años, su edad mental avanza, y viste de una manera conservadora pero tremendamente chic. “Es una mujer que vivió cuando el glamour aún estaba vivo”, ha dicho Lively sobre su personaje.

 Esta actriz no es nueva en esto de vestir alta costura ante las cámaras. Hablamos de la icónica Serena Van der Woodsen de la serie Gossip Girl, digna sucesora del vestuario de pasarela iniciado por Sexo en Nueva York. Por eso Lively entiende a la perfección lo que un buen vestuario significa para la creación de un personaje y su historia: “Los roles femeninos cambiaron de 1908 a la actualidad y realmente puedes verlo en los cambios de su ropa, su cabello y su maquillaje. Por eso, el guardarropa de Adaline tiene esa increíble capacidad informativa”.

 Uno de los grandes retos de Strathie, además de no caer en clichés de tendencias de las diferentes décadas que vivimos junto a Adaline, fue conseguir en flashbacks de solo unos segundos que ubicásemos perfectamente la época a la que nos remitía solo con ver el look de la protagonista. Un flequillo, la forma de poner el pañuelo, el maquillaje, un tipo de pantalón… “Debes entender rápido gracias al outfit lo que a ella le sucede en esa época de su vida”, explica el diseñador.

 El secreto de Adaline no pasará a la historia como la mejor película de este verano, pero sí que entrará en las listas fashionistas de películas recientes mejor vestidas gracias a una acertada combinación de actriz-it girl, Gucci y un sobresaliente diseñador de vestuario. Vestidos como el amarillo de Dina Bar El de Cómo perder a un chico en diez días y el verde de Jaqueline Durran en Expiación pueden temer sus puestos privilegiados en los tops de vestidos adorados del cine frente a los que luce Adaline al principio y final de la película.

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