Levi's 501, el origen de una leyenda

Levi’s 501, el origen de una leyenda

La relación con nuestros vaqueros es quizá de las más sentimentales que se puedan tener con una prenda. La ilusión de probarnos unos nuevos y que nos hagan buen trasero… la tranquilidad de que, cuando no sabes qué ponerte, allí están ellos, guiñándote el ojo y diciéndote “chata, yo estoy contigo”… la emoción al verlos […]

La relación con nuestros vaqueros es quizá de las más sentimentales que se puedan tener con una prenda. La ilusión de probarnos unos nuevos y que nos hagan buen trasero... la tranquilidad de que, cuando no sabes qué ponerte, allí están ellos, guiñándote el ojo y diciéndote “chata, yo estoy contigo”... la emoción al verlos puestos, y bien puestos, en culo ajeno, y la tristeza al ver que se desgastan hasta lo imposible y no hay manera de sacarlos a la calle... Toda una historia de amor.

Levi Strauss y el sastre Jacob Davis fueron los creadores de tamaña prenda y del modelo numerado como 501, su icono. Un algodón fuerte, doble costura y remaches en los bolsillos fueron su marca de identidad.  Desde entonces, las variaciones sobre los vaqueros han sido infinitas y todas las modas han intentado reinventarlo, pero, como toda leyenda, el 501 perdura tal cual, con leves modificaciones, y ha sobrevivido, incluso, a la dictadura de las campanas de los 70.

El primer 501 del que se tiene referencia es el Calico Mine, de 1899. Se encontró en una vieja mina de oro del desierto del Mojave en California. Un solo bolsillo lo identifica como el padre de la leyenda. En 1901 se incorpora el segundo bolsillo trasero y nace el Big Blue, con un teñido índigo intenso no apto para tapicerías claras. En 1937 aparece la famosa etiqueta roja y es quizá el modelo más clásico de todos los 501, el bautizado como 501 Jean.

Llegan los años 50 y la cintura sube y se cambian los botones por cremallera. Marlon Brando y todos los moteros de la época son sus fans incondicionales. En 1985 se dejó de producir y tuvimos que esperar su vuelta hasta 2008, año en que Levis lanzó un 501 vintage, inspirado en el corte de los años 50. 12 onzas de denim cortado y cosido sin lavar. Los lavados en casa son los que finalizan el fit... para el que quiera.

Andy Warhol, otro icono de la sociedad yanqui, por ejemplo, nunca lavaba sus 501, y no era por falta de higiene. Adoraba esta prenda y lo que más le gustaba era esa rigidez y apresto del algodón. Así que, cuando se ensuciaban, los tiraba y compraba otros. Sus armarios estaban llenos de pilas y pilas de 501. Tal era su pasión por estos pantalones que les dedicó una serie de serigrafías en 1984. Como homenaje, Levi's lanzó al mercado hace algún tiempo una colección exclusiva dedicada al artista: Warhol Factory X Levi’s. Vaqueros, cazadoras y t-shirts con elementos impresos de las cápsulas del tiempo que Warhol hacía cada año de su vida. Las piezas son exclusivas y no pasa ninguna de los 300 dólares. 

Unas obras de arte para los amantes del vaquero que, en cualquier viajecito a los States nos podemos permitir... aunque yo, si tengo que elegir una obra de arte de la firma, me quedo con Marlon Brando pegado a sus jeans y a su moto. Bueno, también me gusta Brad Pitt de jovencito…

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