Cartier imagina nuevas formas de leer el tiempo a través de la próxima generación de relojeros
La 28ª edición del Cartier Prize for Watchmaking Talents of Tomorrow reunió a jóvenes creadores que transformaron la relojería en un ejercicio de reflexión, donde el tiempo dejó de ser una medida para convertirse en una experiencia.

Hay preguntas que la relojería sigue haciéndose después de siglos de historia. ¿Qué es el tiempo? ¿Cómo se percibe? ¿Puede una pieza mecánica invitar a contemplarlo de una manera distinta? Sobre estas ideas giró la 28ª edición del Cartier Prize for Watchmaking Talents of Tomorrow, el certamen con el que la Maison impulsa a quienes escribirán el siguiente capítulo de este oficio.

Bajo el tema “Shifting the Balance: Reading and Understanding Time Differently”, los participantes fueron invitados a partir del movimiento de un péndulo para desarrollar creaciones capaces de cuestionar nuestra relación cotidiana con el tiempo. El resultado fue una colección de piezas que no solo marcan horas, sino que sugieren pausas, silencios, movimientos suspendidos y nuevas formas de observación.

Las propuestas finalistas exploraron conceptos tan diversos como relojes que permanecen inmóviles hasta ser activados, flores mecánicas que revelan la hora lentamente o mecanismos donde el sonido sustituye a las manecillas. Más que ejercicios técnicos, las piezas funcionaron como relatos mecánicos que invitan a detenerse y reconsiderar aquello que suele pasar desapercibido. Entre los proyectos reconocidos destacaron los de Aymeric Peters, ganador del primer lugar en la categoría de aprendices; Layla Sluysmans y Edouard Nicod, quienes compartieron el segundo puesto. En la categoría de técnicos, los premios fueron para Arthur Choquet, Adam Deroche y Adrien Stefenelli.

La ceremonia se celebró por primera vez en la Maison des Métiers d’Art de La Chaux-de-Fonds, un espacio dedicado a preservar los oficios artísticos que forman parte del universo relojero y joyero de Cartier. También participaron Valerian Faivre, Rafael Petit, Romain Pinna, Theo Teles e Iwan Ruault, reflejando la diversidad y el talento de una generación que entiende la tradición como un punto de partida para explorar nuevas posibilidades creativas.
Con seis ganadores seleccionados por un jurado integrado por figuras destacadas de la relojería internacional, el premio reafirma una idea que ha acompañado a Cartier desde hace décadas: el futuro de la relojería no depende únicamente de medir el tiempo con precisión, sino de encontrar nuevas maneras de interpretarlo, sentirlo y contarlo.