Reafirmar la historia
Identidad, esa es la palabra que mejor define a una relojería que reinterpreta permanentemente su pasado para encarar el futuro. Y por supuesto, siempre, marcada por la mejor tradición.

Las grandes marcas no avanzan rompiendo con su pasado, sino reinterpretándolo sabiamente. Recuperar una forma de caja histórica, actualizar una complicación o adaptar un diseño de archivo a un calibre contemporáneo permite que la relojería evolucione sin perder su alma.

En realidad, la tradición ocupa un lugar esencial en la creación relojera porque constituye el punto de partida sobre el que se construye toda innovación. En la Alta Relojería, cada nuevo calibre, cada complicación y acabado manual dialogan con siglos de conocimiento acumulado por generaciones de artesanos.
Un reloj mecánico no es solo un objeto técnico, es también la continuidad de un oficio que ha sabido preservar gestos y métodos transmitidos en el tiempo y que se traducen en biselados a mano, Côtes de Genève, perlados, guillochés… que aportan belleza, pero también identidad.
NEO FRAME JUMPING HOUR, UNA DELICADA LECCIÓN DE HISTORIA

Audemars Piguet vuelve a mirar hacia su archivo histórico para presentar una de sus novedades más singulares de 2026: el Neo Frame Jumping Hour, un reloj de caja rectangular inspirado en un modelo de 1929 y equipado con el nuevo Calibre 7122, el primer movimiento automático de hora saltante creado por la manufactura.

Una pieza llamativa que comparte protagonismo con otras conocidas como el Royal Oak Offshore Cronógrafo Automático de 43 mm. Una de las nuevas propuestas luce caja de titanio combinado con bisel, pulsadores y corona de cerámica negra, creando una estética poderosa y de gran presencia. La esfera ‘Méga Tapisserie’ tiene un acabado PVD verde ahumado.
VILLERET QUANTIÈME COMPLET PHASES DE LUNE: POESÍA PARA LA TÉCNICA


La fase lunar ocupa un lugar preferente en el histórico de Blancpain, que recupera en este Villeret Quantième Complet Phases de Lune su característica Luna con rostro poético y sonrisa enigmática, convertida en icono de la marca. En esta nueva ejecución, la Luna está realizada como un aplique abombado de oro de 18 quilates.


En el interior late el calibre 6654.4, un movimiento desarrollado y producido íntegramente in-house, y que incorpora una espiral de silicio que mejora el rendimiento cronométrico y aporta mayor resistencia frente a los campos magnéticos. Su arquitectura se completa con dos barriletes que ofrecen una reserva de marcha de 72 horas.
UNA JOIA EN EL FIRMAMENTO


Joia nace como una celebración del estilo, de la personalidad y de esos momentos que convierten el tiempo en algo memorable. Desde su fundación en 1830, Baume & Mercier ha acompañado hitos personales y emociones íntimas a través de relojes concebidos para perdurar. Joia se mueve con naturalidad entre lo desenfadado y lo elegante, y está destinado a un público joven.

La colección debuta con cuatro modelos de 28 mm, todos en acero –uno con tratamiento PVD 4N— y caracterizados por una caja sin asas que acentúa la suavidad de sus curvas. Incluso la versión más joyera, con bisel engastado con diamantes, mantiene su espíritu versátil.
ESPÍRITU ECUESTRE EN EL ARCEAU SAMARCANDE


El caballo, que evoca los orígenes de la maison Hermès, impregna este Arceau Samarcande con repetición de minutos. Convertida en atemporal, la audaz línea creada en 1978 por Henri d’Origny conjuga savoir-faire y espíritu ecuestre, y se distingue por su caja redonda con fijaciones asimétricas que recuerdan a unos estribos.

En esta ocasión, la hora resuena tras una esfera confeccionada por maestros vidrieros de la cristalería Saint-Louis y adornada con una cabeza de caballo calada. Impulsado por un calibre automático, se declina en caja de 38 mm de oro blanco u oro rosa.
MARINE STAR SERIE B, EN EL UNIVERSO MARINO

Bulova refuerza su vínculo con la náutica en el nuevo Marine Star Serie B, una reinterpretación actualizada de uno de los modelos más reconocibles de la firma. Con una caja de acero de 41 mm, el reloj mantiene unas proporciones equilibradas y aptas para el uso diario, sin renunciar a las prestaciones técnicas exigibles.

Así, su resistencia al agua de 200 metros y la corona roscada refuerzan ese carácter robusto y fiable, pensado tanto para la actividad junto al mar como para acompañar al usuario en cualquier contexto urbano. Está impulsado por un movimiento automático y ofrece 42 horas de autonomía.
RIENDA SUELTA A LA IMAGINACIÓN

Una de esas colaboraciones inesperadas. Esta vez, Swatch plantea su particular visión sobre uno de los diseños más reconocibles de la alta relojería: el Royal Oak de Audemars Piguet. El resultado es Royal Pop, una colección de ocho relojes de bolsillo en Bioceramic que reinterpreta el icono de 1972 desde una óptica lúdica, colorista y provocadora.

Un encuentro muy diferente entre el Royal Oak, símbolo del reloj deportivo de lujo, y los Swatch POP de los años 80, convertidos en un accesorio flexible y expresivo.
LA RENOVACIÓN DE UN RELOJ VIAJERO
Desde su debut en 2012, el Classic Worldtimer Manufacture se ha consolidado como uno de los pilares de Frederique Constant y se ha convertido, además, en un nuevo icono de la relojería contemporánea. La marca reinterpreta su modelo estrella con la incorporación del nuevo movimiento Manufacture FC-719, dotado de una reserva de marcha ampliada a 72 horas. Además, la eliminación de la fecha en el nuevo Classic Worldtimer Manufacture mejora aún más la legibilidad de las horas y los minutos.
EL ESPECTÁCULO DE LA HISTORIA
Tradition de Breguet es la colección que mejor expresa los valores que han dado fama y sentido a la marca. Ahora, llega al mercado una serie de propuestas que reafirman ese carácter: de los Tradition 7037 y 7097, que se distinguen por un pequeño segundero retrógrado, al Tradition 7038, también dotado de esta pequeña complicación así como de un engaste en el bisel y la hebilla, pasando por el Tradition 7067, con indicación de un segundo huso horario. Cuatro propuestas que son puro espectáculo relojero.