El columpio: una delicada página de éxito en Chamberí

El columpio: una delicada página de éxito en Chamberí

Baja la chica guapa del tercero, toma algo la pareja recién llegada al piso de enfrente e incluso se paran a merendar la señora que vive en la calle de atrás. Chamberí está vivo y posiblemente es el mejor barrio del centro de Madrid. Sus calles están vivas, y mantienen ese “punto” de clase que […]

Baja la chica guapa del tercero, toma algo la pareja recién llegada al piso de enfrente e incluso se paran a merendar la señora que vive en la calle de atrás. Chamberí está vivo y posiblemente es el mejor barrio del centro de Madrid. Sus calles están vivas, y mantienen ese “punto” de clase que no se compra con dinero.El Columpio, se ha convertido en poco tiempo en una de las ofertas más interesantes de la zona. Y lo ha hecho gracias a su mezcla de calidad, estilo y versatilidad, ya que es apto para el desayuno, la comida, como after para tomar unas copas después del trabajo y también para detenerse a saborear con más detenimiento las bondades culinarias. La palabra ‘restobar’ parece quedarse pequeña para definirlo.

Esteban Arnaiz cree que la prosperidad se halla en el saber disfrutar de las cosas buenas.

Esteban Arnaiz, su ‘ideólogo’, sólo puede ser calificado como un visionario y cree que la prosperidad también reside en saber disfrutar de las cosas buenas. Suya es también la propuesta de Le Cocó, que junto a El Columpio demuestra que no hay nadie como él a la hora de cubrir las necesidades del urbanita con ganas de ocio y placer bien entendido.A un edificio emblemático, ahora, le añade a la fórmula nuevos y frescos ambientes en colaboración con Marta Banús, una interiorista que comprende perfectamente la estética -que combina de manera apacible y juvenil lo vanguardista y tradicional- Podría ser una casa de la Provenza, de la Toscana, Menorca o el Ampurdán. Es como si quisiéramos traer un fragmento del Mediterráneo a uno de los barrios castizos de la capital.Versatilidad y buen gusto Con este bonito trabajo estético como entrante, El Columpio sabe amoldarse a las necesidades de cada momento gracias a sus varias atmósferas, distintas entre sí pero a la vez perfectamente integradas en el todo. Todas ellas quieren que nos sintamos como en casa o mejor, gracias a su estilo sofisticado, intenso y a la vez informal, pero siempre con la versatilidad por bandera. Por un lado está la zona de la barra, luego la parte del comedor y por último la parte chill out, perfecta para llevarnos uno de los cócteles que complementan su oferta y relajarnos en uno de sus sofás. La madera y el acero se combinan de forma limpia pero acogedora, evocando otros lugares en nuestro subconsciente.

La carta contiene un conjunto de sabores mediterráneos con aires nuevos.

Pero volviendo a placeres más físicos, tenemos que hablar de la carta. Su cochinillo confitado con peras al vino sabe también como parece, y el cangrejo de concha blanda en ‘tempura’ añade cotas de sofisticación capaces de satisfacer al más exigente.Esa mezcla de tradición y modernidad se aprecia también en su sus verdinas con butifarra negra, cigalas y tallarines de calamar, en cuya mezcla de texturas pervive el olor y sabor del Mediterráneo, pero a la vez los latigazos de placer de la cocina contemporánea. Siguiendo en esta línea, quienes quieran evocar otras gastronomías y sabores pueden elegir su pizza de trufa y setas, otro ejemplo de esa mixtura de sabores y olores que caracterizan El Columpio.La carta de vinos no se queda corta. Mira a Galicia, a La Rioja o al Duero, pero también a La Mancha o a Cataluña. Incluye una veintena de variedadesque seguro que le van a sorprender. Igual variedad encontramos en los cócteles, donde el vodka y la ginebra asoman por doquier pero con suavidad. Copazos como Planter Punch, el Ruso Negro, el Kir Royal o el Pisco Sour, todas ellas separadas según sabores y el momento del día. (Calle Caracas, 10. 28010, Madrid. Telf.: 663524575).

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