'La Osteria Francescana', el esqueleto del mejor restaurante del mundo

‘La Osteria Francescana’, el esqueleto del mejor restaurante del mundo

Compitiendo con cocineros de la talla de los hermanos Roca, Massimo Bottura llevaba varios años rozando la gloria y es que, se encontraba siempre entre los cinco primeros mejores restaurantes del mundo. La pasada madrugada del lunes, el cocinero italiano consiguió el título del mejor restaurante del mundo para ‘La Osteria Francescana’ donde se encontraba un […]

Compitiendo con cocineros de la talla de los hermanos Roca, Massimo Bottura llevaba varios años rozando la gloria y es que, se encontraba siempre entre los cinco primeros mejores restaurantes del mundo. La pasada madrugada del lunes, el cocinero italiano consiguió el título del mejor restaurante del mundo para 'La Osteria Francescana' donde se encontraba un emocionado chefs que daba las gracias a su equipo, a su familia y a su mujer por unos duros años de sacrificio.

Solo doce mesas componen un restaurante de Módena cargado de vanguardismo y técnicas culinarias que rompen con una tradicional gastronomía italiana. Aunque, los que lo conocen, aseguran que es pulcro en la utilización de la materia prima de su país, como el queso parmesano o el vinagre de Módena, pero con tintes de técnicas y gastronomías universales que ofrecen una doble visión de unos ingredientes básicos y comerciales. Esta doble visión de la materia prima, no ha sido bien entendida en un pasado donde, el cocinero, se vio obligado a luchar contra las duras críticas de los afanados italianos que consideraban que dejaba de lado las recetas típicas del país.

Los 180 o 200 euros que cuestan los dos menús de degustación que su restaurante ofrece (además de una amplia carta de platos que pueden elegir, al gusto del consumidor) no es problema para colgar el cartel de completo hasta diciembre, pero, para los más ansiosos, pueden probar algunas de sus creaciones en su casa, como la producción de aceite y vinagre donde ha plasmado su sello personal de creatividad y fusión, reflejo de su incansable ansia de creación e innovación.

Justificado por sus tres estrellas Michelin, Massimo Bottura asegura que en su cocina “cada plato es una reconstrucción de un recuerdo, de una idea” por ello que algunos de sus platos estén inspirados en su infancia, como por ejemplo, la espuma de mortadela, uno de sus platos preferidos por la connotación sentimental que refleja.

Seguramente, no será la última vez que escuchemos el nombre de Massimo Bottura, puesto que a este cocinero le augura un futuro prometedor, reflejo de muchos años de esfuerzo y trabajo entre las cuatro paredes de humildes trattorias. 

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