Tributo al origen
Marqués de Vargas celebra el Día de La Rioja con su Gran Reserva 2019, un tinto de larga guarda que resume el saber hacer de la bodega y el potencial de sus viñedos más antiguos.

Marqués de Vargas conmemora el Día de La Rioja, cada 9 de junio, con el lanzamiento de su Gran Reserva 2019, un vino que es, ante todo, una declaración de principios. Procedente de las parcelas más veteranas de la Hacienda Pradolagar, en la Rioja Alta, este tinto solo se elabora en añadas que demuestran una capacidad excepcional para el envejecimiento. La cosecha 2019, calificada como ‘Excelente’ por el Consejo Regulador, ofreció un equilibrio climático que dio uvas de gran concentración y personalidad.
La elaboración responde a una filosofía de precisión artesanal. La vendimia es manual en cajas de 12 kg, con enfriado inmediato y una segunda selección en bodega. La crianza se extiende más de dos años en barricas de roble nuevas y de un vino, seguida de un largo reposo en botella que termina de definir su carácter. El resultado es un vino de estructura y profundidad, donde la fruta madura convive con matices especiados, balsámicos y tostados.

En copa, el Gran Reserva 2019 despliega una marcada intensidad aromática. En boca se muestra equilibrado, con taninos suaves y un final largo que confirma su potencial de guarda. La mezcla combina la elegancia del Tempranillo, la densidad de la Garnacha y la frescura del Mazuelo, variedad minoritaria que aporta un toque diferenciador. Es un Rioja clásico, de los que entienden el tiempo como un aliado y no como una urgencia.
Con este homenaje, Marqués de Vargas reafirma su vínculo con la tierra que le da nombre. No se trata solo de un vino para celebrar una fecha señalada, sino de un recordatorio de que la autenticidad, la paciencia y el respeto por el terruño siguen siendo los mejores ingredientes. El Gran Reserva 2019 es, en ese sentido, un ejercicio de coherencia: un Rioja que sabe de dónde viene y a dónde quiere ir.