El tranquilo refugio desde el que explorar Tenerife
Radisson Resort & Residences Tenerife, en el norte de la isla, es un hotel solo para adultos rodeado de naturaleza y con vistas panorámicas.
Muchos días, si una nube que parece ser siempre la misma no se empeña en impedirlo, se puede desayunar admirando la cumbre del Teide, no muy lejos de allí. Estamos en el Radisson Resort & Residences Tenerife, un hotel inaugurado hace solo unos meses cuya vocación de apostar por la tranquilidad se refleja en dos decisiones estratégicas: su ubicación, en Puerto de la Cruz, al norte de la isla; y su categoría como only adults, es decir, no hay niños.
No es, por tanto, un hotel cualquiera en una isla donde no faltan hoteles. Si uno elige el norte, lo hace, probablemente, buscando algo así. Amplias y tranquilas habitaciones, en edificios rodeados de un inmenso y cuidado jardín autóctono, en torno a una piscina climatizada en la que reina el silencio y junto a un restaurante con una carta ágil y sencilla.
Es, a pesar de su flamante inauguración, un hotel con historia. El Radisson Resort & Residences Tenerife se asienta sobre un antiguo hotel, más que conocido en la zona, nacido en 1964. Su remodelación respetó su idiosincracia, pero amplió y modernizó cada espacio combinando las tradiciones arquitectónicas locales con la estética contemporánea de un resort. Y rindiendo homenaje, además, al rico patrimonio cultural de la isla: no solo bautizando con el nombre de parques naturales canarios edificios y zonas comunes, sino también convirtiendo sus exuberantes jardines tropicales y sus vistas panorámicas en esencia del lugar.

El resort cuenta con 241 habitaciones y residencias, cada una concebida como un refugio de paz donde el confort moderno se fusiona con la relajada vida de la isla. Muchas de las habitaciones ofrecen vistas a los jardines o al paisaje circundante, mientras que los huéspedes que buscan una experiencia superior pueden disfrutar del Servicio Crown, la propuesta premium del resort que ofrece acceso exclusivo a una zona privada con bebidas y aperitivos, desayuno especial, artículos premium de cortesía, minibar y servicios personalizados adicionales.
Las experiencias gastronómicas del complejo rinden homenaje a los sabores locales y a los momentos sociales. El restaurante Tremor ofrece una generosa selección de bufé elaborada con ingredientes frescos de proximidad, con una cuidada selección de vinos y veladas temáticas que destacan la cocina canaria e internacional. Junto a la piscina, el Magma Pool Bar sirve platos ligeros y bebidas durante todo el día, mientras que el Magma Cocktail Bar es el corazón social del resort, invitando a los huéspedes a desconectar con cócteles, licores de primera calidad y música en un ambiente relajado.

El cuidado al bienestar viene de la mano del Laurisilva Wellness Centre, un santuario de paz con una amplia gama de tratamientos rejuvenecedores, desde masajes energizantes y aromaterapia hasta rituales de belleza diseñados para restaurar el equilibrio. Los huéspedes también pueden disfrutar de un gimnasio abierto 24/7, una piscina al aire libre con solárium para relajarse al sol y espacios ajardinados.
Situado en Puerto de la Cruz, el complejo está perfectamente posicionado para que los huéspedes puedan explorar las diversas atracciones de Tenerife. Entre los lugares de interés cercanos se encuentran las emblemáticas piscinas de agua de mar de Lago Martiánez, el Jardín Botánico de La Orotava y el histórico pueblo de La Orotava, con su arquitectura tradicional canaria. Los amantes de la naturaleza pueden adentrarse en el Parque Nacional del Teide para descubrir paisajes volcánicos y el pico más alto de España, mientras que la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece una vibrante mezcla de historia, cultura y vida isleña.