Blancpain, el arma de la discreción
Idéntico estilo, pero en unos contenidos 38 mm; el Villeret Ultraplate de Blancpain da un nuevo paso en su oferta para ratificar la imagen y el contenido de su colección clásica.

Ricardo Balbontín
Blancpain amplia la línea Villeret Ultraplate con una nueva caja de 38 mm, que se suma al modelo de 40 mm. Una medida más contenida y versátil, pensada para quienes entienden la elegancia como una cuestión de proporción, comodidad y discreción. Los relojes Villeret siempre han defendido su carácter desde la sobriedad. Su lenguaje clásico, marcado por cajas finas, esferas limpias y numerales romanos, se actualiza ahora con nuevas combinaciones estéticas. La gran novedad es una esfera salmón con acabado soleil, inédita en la colección, que aporta reflejos cobrizos, rosados y dorados. Se presenta en caja de acero inoxidable, con numerales de oro tratados en negro y correa de nobuk antracita.

Junto a ella aparece una referencia bicolor exclusiva para boutiques, que combina caja de acero, numerales macizos de oro amarillo, esfera opalina en tono dorado y correa de nobuk verde oliva. Un contraste medido entre acero y oro, clasicismo y color, pensado para el coleccionista atento al detalle. Las novedades estéticas introducidas recientemente en la familia Villeret llegan también a este formato de 38 mm: numerales romanos redimensionados, monograma JB a las doce en homenaje a Jehan-Jacques Blancpain, agujas estilizadas con Super-LumiNova® y una ventana de fecha ampliada. En el interior late el calibre automático 1150, con espiral de silicio, acabados de Alta Relojería y una reserva de marcha de 100 horas.

La colección incorpora además dos nuevos Villeret Phases de Lune de 29,2 mm, con bisel e índices engastados con diamantes y la emblemática luna con rostro de Blancpain. En su interior funciona el calibre automático 913QL, equipado con un sistema de seguridad que permite ajustar el calendario en cualquier momento sin riesgo para el movimiento.