UP Headwear lleva la ciudad a la cabeza
Desde 2013, UP Headwear convierte la sombrerería en una declaración de estilo en el centro de Barcelona, con firmas internacionales, diseño propio y espacios concebidos por su fundador, Franklin Graux.

Un sombrero cambia la silueta de una persona, basta colocarlo sobre la cabeza para transformar una actitud, una proporción y hasta la manera de caminar por una ciudad. En Barcelona, UP Headwear ha hecho de esa pieza el centro de una historia iniciada en 2013 por Franklin Graux, fundador de una firma especializada en sombreros, gorras, gorros y boinas.
La historia comenzó con una fascinación personal que acabó tomando forma en cuatro espacios repartidos por el centro barcelonés. Antiguos locales de souvenirs fueron reconvertidos para acoger una selección dedicada exclusivamente a la sombrerería, con interiores diseñados por el propio Graux a partir de mobiliario, piezas de anticuario y objetos escogidos para construir una atmósfera coherente con cada producto.

La personalidad de UP Headwear está ligada al camino de su fundador, marcada por la moda, la gastronomía, el interiorismo y los viajes. Su experiencia junto a firmas como Jean Paul Gaultier y Kenzo, su paso por discotecas y restaurantes, su relación con el interiorismo y la venta de arte, junto a sus colaboraciones con Médicos Sin Fronteras y Médicos del Mundo, forman un imaginario amplio que acaba filtrándose en cada tienda.
La selección se forma con nombres internacionales como Borsalino, Bailey, Hollywood, Player, Panama y New Era, junto a una colección propia diseñada íntegramente por el equipo en Barcelona. Desde siluetas clásicas hasta modelos contemporáneos, la propuesta recorre distintas maneras de llevar una pieza que puede convertirse en sello personal, refugio frente al sol o detalle final de un conjunto.

Princesa 16, Sant Pere Més Alt 27, Elisabets 2 y Petritxol 13 marcan las cuatro coordenadas físicas de UP Headwear en Barcelona, acompañadas por una tienda online con alcance nacional e internacional. Así, aquella pasión inicial por los sombreros se ha convertido en una casa especializada que reivindica el carácter de una pieza capaz de resumir, sobre la cabeza, una manera entera de mirar y recorrer la ciudad.