Duran Duran, el recuerdo de una época que nunca dejó de sonar
De los trajes de Antony Price a las imágenes de MTV, Duran Duran convirtió la música en una experiencia visual que todavía hoy remite a una época de excesos, moda y cultura pop. El grupo regresará a Madrid el 6 de noviembre.

Basta con escuchar los primeros acordes de una canción de Duran Duran para volver a los años ochenta, a las imágenes de MTV, los trajes de seda y una época en la que la música parecía tener una estética propia. La banda británica convirtió aquellas canciones en recuerdos compartidos y construyó una identidad visual que todavía conserva la capacidad de despertar nostalgia.
Parte de esa memoria tiene que ver con la ropa. Jane Kahn y Patti Bell, vinculadas al movimiento New Romantic, ayudaron a definir sus primeros códigos visuales, mientras Antony Price creó algunos de los looks más reconocibles de la etapa de Rio. Aquellos trajes de seda, la actitud despreocupada y una cierta teatralidad quedaron asociados a una banda que entendió pronto que una canción podía tener color, textura y silueta.

La historia continuó con Vivienne Westwood, Stephen Sprouse y Giorgio Armani, nombres que fueron dejando su huella en distintas etapas. Nick Rhodes, especialmente atento a la moda japonesa y francesa, acercó al grupo a diseñadores como Yohji Yamamoto, Comme des Garçons, Issey Miyake, Jean Paul Gaultier o Thierry Mugler. John Richmond mantiene hoy esa conexión, tras haber trabajado recientemente en los trajes de la sesión para la nueva emisión de sellos de Duran Duran de Royal Mail.
Luego estaban los videoclips. Antes de que la imagen digital transformara la música, Duran Duran supo aprovechar la irrupción de MTV para crear pequeñas historias capaces de quedarse en la memoria. Russell Mulcahy dirigió Rio, Hungry Like the Wolf, Save a Prayer y The Wild Boys, mientras Godley & Creme, Ian Emes y Jonas Åkerlund ampliaron el universo visual de la banda. En 2026, Åkerlund vuelve a dirigir el videoclip de Free To Love, con Bea Åkerlund al frente de la dirección de moda y vestuario.

La fotografía ocupó otro capítulo de esa historia. David Bailey, Anton Corbijn, Mario Testino, Ellen von Unwerth y John Swannell pusieron sus cámaras al servicio de una banda que parecía pertenecer tanto a las portadas de revistas como a las listas de éxitos. Stephanie Pistel, colaboradora habitual durante años, ha acompañado su evolución visual con una mirada que conserva parte de aquella energía original.
Incluso el cine forma parte de su imaginario. El nombre Duran Duran procede del villano Dr. Durand Durand de Barbarella, la película de ciencia ficción de 1968, mientras David Lynch llevó su propia sensibilidad a Unstaged, la película del concierto de 2011. En sus portadas y proyectos visuales aparecen, además, figuras como Patrick Nagel, responsable de la icónica portada de Rio, o Alex Israel, autor del artwork de Paper Gods. Cada etapa dejó una imagen capaz de activar el recuerdo de una época.

Ahora, cuatro décadas después de aquellos años que convirtieron a Duran Duran en uno de los grandes nombres de la cultura pop, la banda regresa a Madrid. Simon Le Bon, Nick Rhodes, John Taylor y Roger Taylor actuarán el próximo 6 de noviembre en el Movistar Arena dentro de la gira Free To Love. Quizá el tiempo haya cambiado los escenarios, las cámaras y las formas de escuchar una canción, pero basta con que suene uno de aquellos clásicos para que aquella época vuelva, por un instante, a estar cerca.