Blancpain revive el espíritu del Bathyscaphe con una edición limitada que mira a 1968
A siete décadas de su creación, Blancpain presenta una reinterpretación del Bathyscaphe inspirada en uno de los modelos más emblemáticos de 1968. Una edición de 300 piezas que recupera la esencia del skin diver con proporciones compactas, acabados contemporáneos y el sello mecánico de la manufactura.

El mar siempre ha inspirado historias de exploración, curiosidad y diseño. En ese universo, el Bathyscaphe ocupa un lugar especial dentro de Blancpain. Nació en 1956 como la versión civil del Fifty Fathoms, pensado para quienes descubrían el buceo recreativo como una nueva forma de aventura. Setenta años después, esa visión reaparece con una edición limitada que recupera uno de los capítulos más memorables de su historia.
La nueva referencia toma como punto de partida un Bathyscaphe de 1968, una pieza elegida por sus proporciones equilibradas y su estética depurada. Blancpain reproduce ese lenguaje visual con un diámetro de 37.40 milímetros, una caja de acero pulido y una esfera gris meteorito con acabado sunburst. Las manecillas e índices tipo bastón, iluminados con Super-LumiNova en tono marfil, evocan el carácter de aquella época sin perder nitidez ni presencia.

Fotografía: Cortesía de Blancpain
Durante las décadas de los cincuenta y sesenta surgió una generación de relojes conocida como skin diver. Su propuesta respondía a un estilo de vida ligado al descubrimiento del océano, con piezas funcionales, discretas y listas para acompañar cualquier jornada. El Bathyscaphe capturó esa idea desde el inicio y construyó una identidad propia con un perfil más estilizado que el Fifty Fathoms, pensado para el uso cotidiano.
Esa conversación entre pasado y presente aparece en cada detalle. El bisel de acero incorpora un inserto de cerámica con numerales lacados para reforzar resistencia y legibilidad, mientras el logotipo histórico de Blancpain reaparece sobre la esfera como un guiño a sus primeros años. La correa de piel de becerro color chocolate completa una silueta que gana carácter con el uso y mantiene intacta la esencia vintage del modelo.

Fotografía: Cortesía de Blancpain

Fotografía: Cortesía de Blancpain
En el interior late el calibre 1150 de manufactura Blancpain, un movimiento automático con 100 horas de reserva de marcha y espiral de silicio, diseñado para ofrecer precisión y estabilidad frente a campos magnéticos. A diferencia de la referencia de 1968, esta edición incorpora un fondo de cristal de zafiro que deja al descubierto el trabajo de alta relojería y un rotor de oro de 18 quilates inspirado en el Fifty Fathoms original. Limitado a 300 ejemplares numerados, el Fifty Fathoms Bathyscaphe 70th Anniversary celebra una pieza fundamental dentro de la historia de Blancpain. Cada reloj se entrega en un estuche Peli y conserva una resistencia al agua de 300 metros, un recordatorio de su ADN submarino y de una colección que sigue escribiendo nuevas páginas con la misma elegancia serena que la convirtió en un referente.