Finca Villacreces, entre el Duero y los viñedos
Finca Villacreces ha diseñado una variada oferta de enoturismo que incluye visitas a la bodega, paseos en bici eléctrica a orillas del río o pícnics al aire libre con sus mejores vinos.

J. Parra
En plena Milla de Oro de Ribera del Duero, sobre un meandro del río y en medio de un pinar bicentenario, se asienta la bodega Finca Villacreces, un lugar único que aúna paisaje, tradición y encanto. Sobre ese escenario privilegiado, donde crecen viñedos de tempranillo, cabernet sauvignon y merlot, Finca Villacreces ha construido una variada y sugestiva oferta de enoturismo para diferentes públicos. Una de las opciones pasa por una visita a la bodega que incluye un recorrido guiado también por los viñedos.
Pero hay otras formas de disfrutar de Finca Villacreces. El pícnic sobre ruedas, por ejemplo, propone un recorrido guiado en bicicleta eléctrica a través de las 110 hectáreas que rodean la bodega, un paseo de 4,5 kilómetros junto al río Duero que permite descubrir las diferencias y tipicidades del suelo sobre el que se asientan los viñedos.

El plan incluye también una cesta de pícnic para dos personas con diferentes temáticas: productos de kilómetro 0, cesta vegana o una selección Cheese Lovers con una botella de Pruno, uno de los tintos más prestigiosos de Villacreces. La opción pícnic entre viñedos, una forma sencilla de desconectar y descubrir el paisaje, añade a esa cesta una manta, dos copas y cualquiera de las referencias de la bodega. Y una propuesta con fecha (19 de septiembre) pasa por contemplar el atardecer con música en directo.
Y siempre está la opción de visitar el Wine Bar y su terraza exterior con vistas al viñedo, donde se puede consumir vino por copas o elegir entre los menús de vinos propuestos para descubrir diferentes zonas vinícolas.