Formentor se sienta a la mesa con los grandes
De la cena a cuatro manos de Ramón Freixa y Javier Hoebeeck a las sesiones de coctelería internacional, Four Seasons Resort Mallorca at Formentor convierte la gastronomía en una forma de descubrir la isla a través de sus sabores, su historia y sus paisajes.

Se enlistaron una mesa frente al Mediterráneo, una copa de champagne Ruinart y un menú que avanza como una conversación entre dos cocineros con sensibilidades propias. Así fue la velada del pasado 11 de octubre en Shima, el restaurante de Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, que reunió a Ramón Freixa, distinguido con dos estrellas MICHELIN y tres Soles Repsol, y a Javier Hoebeeck, Executive Sous Chef del resort. Solo 44 comensales pudieron disfrutar de aquella cena a cuatro manos, concebida como un encuentro culinario entre el mar y la tierra.

La experiencia comenzó con un tartar de atún rojo sobre maíz crujiente y un coulant de chipirón en su tinta, antes de avanzar hacia elaboraciones como el salmonete con pimientos peruanos y la sopa de alubias del Ganxet con berberechos. El Chawanmushi Marino, con erizo, setas silvestres y trufa, aportó matices delicados, mientras que La Pureza combinó tupinambo, cigala, pimienta de Java y pilpil de almendras. La parihuela mediterránea de gamba roja, anguila y cangrejo azul y el Wellington de langosta roja completaron una propuesta que culminó con los postres Chalota, con plátano y oloroso, y Chicha morada y piña asada. Cada pase construyó una experiencia pensada para disfrutar sin prisas y descubrir nuevas formas de interpretar el producto.

Esta cena forma parte de una programación que conecta la cocina del resort con profesionales invitados y escenarios singulares de Mallorca. En Finca Cases Velles, las jornadas Social Table, organizadas junto a ChefsIn, trasladan la experiencia gastronómica a un entorno marcado por la historia insular. La edición del pasado 8 de agosto, La Receta de la Felicidad. Capítulo 2, propuso un menú sorpresa de Hoebeeck inspirado en recuerdos personales y momentos significativos de su trayectoria. En junio, otra cita junto a Terrae exploró también el vínculo entre gastronomía, memoria y patrimonio en una finca documentada desde el siglo XV, ligada históricamente a la familia del poeta Miquel Costa i Llobera.

La coctelería también ocupa un lugar destacado en esta agenda de encuentros. El 31 de julio, CERCLE recibió a Nick Vrielink y Marius Catrinescu, de Fitz Bar, en Ámsterdam, para una sesión especial junto a The Lost Explorer Mezcal & Tequila. Además de presentar cócteles creados para la ocasión, ambos bartenders compartieron técnicas y conocimientos con el equipo del resort. En septiembre, las Sunset Sessions reunieron a Mateo Tolosa y Rodrigo Álvarez, de Chapeau Palma, incluido en 50 Best Discovery, para una velada con cuatro cócteles, música en directo y tapas de Hoebeeck. La cita coincidió con el décimo aniversario del establecimiento palmesano y dio continuidad a un ciclo que también ha contado con Brassclub y Fitz Bar.
El universo gastronómico de Formentor se despliega asimismo en seis espacios con personalidades propias. MEL propone cocina mediterránea basada en el producto local; Shima combina influencias japonesas y peruanas; LLUM I SAL acerca pescados y mariscos a la playa; QUIOSC acompaña los momentos junto a la piscina con aperitivos y bebidas; CERCLE reúne coctelería creativa y vinos en un ambiente íntimo, y CROCANT pone la nota dulce con helados artesanales. Para quienes desean una experiencia más personal, el resort organiza cenas privadas en jardines, patios de piedra y rincones rodeados de viñedos, además de veladas de cine bajo las estrellas, pícnics y menús diseñados a medida. También el servicio de habitaciones permite disfrutar de la propuesta gastronómica con total intimidad.

Esta manera de entender la cocina, ligada al encuentro, al paisaje y al placer de compartir, convierte la gastronomía en uno de los grandes motivos para descubrir Formentor. Las colaboraciones con chefs y bartenders aportan nuevas perspectivas, mientras que los espacios permanentes permiten explorar distintos sabores a lo largo del día. La experiencia hotelera, distinguida en 2026 con dos Llaves MICHELIN, encuentra así una identidad que combina el talento de sus profesionales con la riqueza de Mallorca y la hospitalidad mediterránea.
Al final, los recuerdos gastronómicos suelen quedarse asociados a una sensación: una conversación que se alarga, un ingrediente que sorprende o una mesa que invita a quedarse un poco más. En Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, cada colaboración busca crear ese tipo de momentos, ya sea durante una cena de alta cocina, una sesión de coctelería al atardecer o una velada privada bajo el cielo de la isla. Una invitación a conocer Mallorca a través de sus sabores y de las personas que los convierten en experiencias memorables.