Imbuia lleva el legado del modernismo brasileño a Madrid
La firma aterriza en Madrid con una selección de reediciones autorizadas de grandes referentes del modernismo brasileño. Muebles y objetos concebidos para acompañar la vida cotidiana, donde la madera, la artesanía y el confort convierten cada estancia en una experiencia sensorial.

Un sillón que invita a prolongar la sobremesa, una silla que abraza el cuerpo con naturalidad o una lámpara capaz de cambiar la atmósfera de una habitación al caer la tarde. El diseño posee la capacidad de despertar emociones antes incluso de cumplir su función, y esa sensibilidad define la propuesta con la que Imbuia llega a Madrid para acercar al público español algunas de las piezas más emblemáticas del modernismo brasileño.

Fundada por Diego Raposo, Juliana Volpini y Miguel Escudero, la firma reúne una cuidada selección de reediciones autorizadas de obras creadas por dos figuras imprescindibles del diseño brasileño: Sérgio Rodrigues y José Zanine Caldas. Su propuesta rescata una forma de convivir con los objetos en la que el confort, la materia y el trabajo artesanal ocupan un lugar tan importante como la estética.

Cada pieza transmite el carácter de la madera natural, la riqueza de sus vetas y el valor de los procesos realizados a mano. Sofás, sillones, sillas y luminarias dialogan con la arquitectura de los espacios sin buscar protagonismo absoluto; acompañan la rutina diaria, reciben conversaciones, envuelven momentos de descanso y convierten la casa en un refugio donde apetece permanecer.
Esa filosofía nació en el Brasil del siglo XX, cuando el modernismo encontró una identidad propia inspirada en la naturaleza, la luz y la vida cotidiana. Frente a las corrientes más racionalistas, arquitectos y diseñadores brasileños apostaron por interiores abiertos, materiales nobles y piezas capaces de equilibrar belleza, funcionalidad y bienestar.
Dentro de ese movimiento, Sérgio Rodrigues redefinió el mobiliario contemporáneo a partir del confort, creando asientos de proporciones generosas que invitan a sentarse sin prisas. José Zanine Caldas, por su parte, convirtió la madera en el eje de su lenguaje creativo, respetando sus formas, texturas e imperfecciones para crear obras donde la naturaleza permanece visible en cada detalle.

Con Imbuia, este legado vuelve a cobrar vida mediante reediciones producidas junto a las familias y herederos de los diseñadores originales. La marca preserva así uno de los capítulos más influyentes del diseño brasileño y lo acerca a un público que busca piezas con historia, autenticidad y una presencia capaz de trascender lo fugaz.

El nombre de la firma hace referencia a la imbuia, una madera emblemática de Brasil vinculada desde hace generaciones al mobiliario del país. Desde Madrid, la marca impulsa un diálogo entre dos culturas a través de objetos que iluminan los espacios, aportan calidez y convierten cada estancia en un lugar donde el diseño no solo se contempla, sino que también se disfruta todos los días.